Los atacantes acudieron a la vivienda de la víctima y, una vez ésta abrió la puerta, allanaron el inmueble y perpetraron el delito

Nunca es fácil reaccionar a un ataque inesperado y defenderse eficazmente de él; sobre todo, si quien lo perpetra goza de la superioridad numérica. Quizá ese pensamiento fue el cruzó fugazmente por la mente del hombre que, en la tarde del pasado martes, fue agredido en la cabeza con un arma blanca por dos de los tres sujetos que allanaron su domicilio de La Calzada, por causas que aún hoy se desconocen, pese a la detención de los asaltantes. Y, si bien las heridas sufridas no revistieron excesiva gravedad, es seguro que el recuerdo de lo ocurrido le será difícil de olvidar.
Según fuentes de la Policía Nacional destacada en Gijón los cuatro hombres, de nacionalidad marroquí, se conocían previamente, ha que habían trabajado juntos en el sector de la hostelería. Sea como fuere, los dos agresores, acompañados de un tercero al que no se le imputan los mismos delitos, se presentaron en el hogar del herido, sito en la avenida Argentina. Una vez allí llamaron a la puerta y, cuando éste la abrió, entraron y la emprendieron a puñaladas con él en la cabeza. Ya fuese por premura, por falta de técnica o por ausencia de un afán mayor, los daños resultaron ser de poca envergadura, y el herido, tras pasar por el Hospital de Jove para las curas, regresó a casa ese mismo día; eso sí, con dos puntos en la cabeza.
Por su parte los agentes no tardaron en detener a los dos presuntos perpetradores, que se negaron a prestar declaración en comisaría. En consecuencia, fueron puestos de inmediato a disposición judicial, bajo la acusación de un delito de allanamiento de morada, y de otro de lesiones.