El número de religiosos y religiosas en España sigue disminuyendo a un ritmo de entre 900 y 1.000 personas al año, según datos de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER)

La de religioso (y religiosa) parece ser una vocación que cuenta con cada vez menos adeptos en España. Así, el número de religiosos y religiosas en España sigue disminuyendo a un ritmo de entre 900 y 1.000 personas al año, según datos de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER). La falta de nuevas incorporaciones suficientes para compensar los decesos mantiene esta tendencia a la baja. Según el presidente de CONFER, Jesús Díaz Sariego, la edad media de los religiosos en España es de aproximadamente 65 años. A diciembre del año pasado, el país contaba con 32.531 religiosos y religiosas de vida activa, además de 7.664 monjes y monjas de clausura y unos 8.000 misioneros en el extranjero. Pese a la reducción general, en enero de 2025 se registró un leve aumento en el número de novicios, con 22 incorporaciones más respecto a finales de 2024, cuando había 241 personas en proceso de formación religiosa.
Díaz Sariego atribuye esta caída principalmente a factores demográficos, como la disminución de la natalidad en España. También señala que la vida religiosa está atravesando un proceso de transformación y que el contexto actual es diferente al de mediados del siglo XX, cuando el país registró un alto número de vocaciones. «En España hemos heredado muchas vocaciones fruto de nuestra historia reciente», explicó. En cuanto a la influencia de los casos de abusos sexuales en la Iglesia, el presidente de CONFER considera que no han tenido un impacto significativo en el número de vocaciones, ya que la institución ha trabajado en abordar estos problemas y mejorar su credibilidad.
El papel del laicado y los movimientos religiosos
A pesar del descenso de religiosos, CONFER destaca la creciente participación de laicos en diversas áreas tradicionalmente gestionadas por comunidades religiosas, como la educación, la sanidad y el ámbito social. Además, el presidente de CONFER señala que en los últimos años se ha observado el surgimiento de una nueva generación de jóvenes interesados en los valores evangélicos, aunque todavía representan un grupo minoritario dentro de la sociedad española. Desde CONFER consideran que el descenso en el número de religiosos no significa una pérdida de compromiso, sino una oportunidad para replantear los valores de la vida consagrada. «Va a ser una vida religiosa menos numerosa, pero no por ello menos comprometida», concluyó Díaz Sariego