El secretario general de CCOO de Asturias, José Manuel Zapico, ha denunciado lo que ha calificado como una «rebelión de las élites», con la intención de «crear ruido y malestar» para «atacar el escudo social» y frenar medidas que han favorecido el crecimiento económico del país

Los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT) han encabezado este domingo una movilización en Gijón en protesta por la situación política en el Congreso de los Diputados y el rechazo inicial a la renovación del Real Decreto ómnibus. Según las organizaciones sindicales, esta situación está afectando a los derechos de los trabajadores y poniendo en riesgo medidas económicas clave. El secretario general de CCOO de Asturias, José Manuel Zapico, ha denunciado lo que ha calificado como una «rebelión de las élites», con la intención de «crear ruido y malestar» para «atacar el escudo social» y frenar medidas que han favorecido el crecimiento económico del país. Zapico también ha criticado la actitud de la derecha y la ultraderecha en el Congreso, a quienes ha acusado de anteponer «intereses partidistas al interés general». En este sentido, ha recordado los recortes y privatizaciones llevados a cabo durante la crisis económica de 2008.
Durante la concentración, el secretario general de UGT en Asturias, Javier Fernández Lanero, ha subrayado que el Congreso «no se puede conducir a través de insultos y menosprecios», asegurando que la ciudadanía «no se merece este Parlamento». Además, ha defendido la necesidad de garantizar medidas como la revalorización de las pensiones o la bonificación del transporte público, señalando que no pueden quedar sujetas a debates «banales o caprichosos». Lanero ha afirmado que los sindicatos continuarán con las movilizaciones para reivindicar sus principales demandas, entre ellas la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales y la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.
Esta protesta en Gijón se suma a otras convocadas en diferentes ciudades de España este domingo, en las que CCOO y UGT han denunciado el «uso oportunista» de la protección social por parte de algunas formaciones políticas, lo que ha puesto en peligro medidas como las ayudas al transporte y la actualización de las pensiones.