Escogida por su condición de «mujer fuerte, talentosa y profundamente orgullosa de sus raíces», a juicio del Ayuntamiento, la artista acumula más de cuatro décadas sobre los escenarios, convertida en «una de las más queridas del panorama musical asturiano»

Junto con el contenido del programa de conciertos, las actividades lúdicas vespertinas y las posibles novedades en el despliegue de los fuegos artificiales, el gran foco de expectación que se repite año a año en torno a la Semana Grande de Gijón es quién será el pregonero, o la pregonera, de cada nueva edición. Y ese misterio, en el caso de las fiestas locales de este 2025, ha quedado resuelto esta misma mañana. Tal como han confirmado fuentes oficiales del Ayuntamiento, ese rol lo desempeñará la cantante Mina Longo, apodada popularmente ‘La Voz del Cantábrico’, y que a su dilatada y consolidada trayectoria artística sumará ahora el honor de oficiar el bautismo oral de ‘La Semanona’, que se desarrollará en la ciudad del 9 al 16 al agosto.
Nacida en Colunga en 1970, Longo y su familia no tardaron en trasladarse a Gijón, donde creció y se forjó rodeada del influjo de la música. Con apenas dieciséis años comenzó a cantar en la Agrupación Artística Gijonesa, dando así los primeros pasos de una carrera que la ha llevado a cantar tanto en distintos puntos de la geografía española, como al otro lado del Atlántico, en América, haciendo de la ranchera su género predilecto. Cuatro décadas después de aquellos comienzos, Longo se ha convertido en una de las artistas «más queridas del panorama musical asturiano«, a juicio del Consistorio, destacando «por la defensa y difusión de la música popular«. No en vano, quedó quinta en el Festival de Benidorm, y segunda en el Eurocanción de 2001.
Claro, que las razones de su elección como pregonera no acaban ahí… Y de detallar algunas más se ha encargado la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón. La regidora ha enfatizado que «Mina Longo es ejemplo de una mujer fuerte, talentosa y profundamente orgullosa de sus raíces«, una relación de atributos plenamente en consonancia con el espíritu de la Semana Grande, en la que «se reconoce la importancia de lo popular y el valor que su defensa y difusión tienen para toda la sociedad«.