El sujeto, de 55 años, colocó cuatro carteles en distintos puntos del Principado, en los cuales llamaba a la expulsión de los menores migrantes no acompañados; dichos mensajes iban acompañados de las runas y emblemas de las SS del Tercer Reich

En un contexto nacional en el que la tensión en torno al fenómeno de la inmigración continúa creciendo, alimentada por los discursos de determinados partidos políticos, esa problemática parece haberse trasladado a Asturias. A pequeña escala, cierto, y a muy larga distancia de sucesos como, por ejemplo, los de Torre Pacheco, pero ha ocurrido. Así, agentes de la Policía Nacional detenían la pasada semana en Oviedo a un hombre de 55 años, acusado de varios presuntos delitos de incitación al odio contra los menores migrantes no acompañados (MENA, en argot técnico y jurídico). Y… ¿Cómo los llevó a cabo? Instalando diversas pancartas en distintos puntos del Principado, en las que llamaba a la expulsión de dichas personas del territorio nacional… Acompañando los mensajes con variada simbología nacionalsocialista, o nazi, y ultraderechista. Es más, en el momento del arresto se disponía a colocar una cuarta, y portaba en su coche nada menos que 85 pegatinas con mensajes igualmente xenófobos.
Según fuentes del citado cuerpo policial, la investigación se inició el pasado 12 de agosto. Ese día, uno de los centros de Protección Internacional operativos en la región amaneció exhibiendo en su exterior una primera pancarta, que rezaba ‘MENAS FUERA’. Por si el mensaje en cuestión no fuese lo suficientemente claro, los agentes que acudieron a la llamada detectaron que la letra ‘s’ estaba escrita utilizando la runa sig del alfabeto escandinavo futhark joven, tristemente famosa por su empleo, durante la primera mitad del siglo XX, por la Schutzstaffel (Escuadrón de Protección), o SS, la conocida fuerza paramilitar que sirvió de brazo armado al Partido Nacionalsocialista (nazi). Más aún, en uno de los extremos del cartel figuraba el emblema de la 2ª División SS ‘Das Reich’, una unidad panzer (acorazada) implicada en alguna de las batallas más duras de la Segunda Guerra Mundial, así como en matanzas de civiles como la perpetrada en la localidad francesa de Oradour-sur-Glane el 10 de junio de 1944, en la que fueron ejecutadas 643 personas.
Gracias a las pesquisas llevadas a cabo por la Policía Nacional no se tardó en vincular al presunto autor de la pancarta con otras tres. Una de ellas apareció el 24 de abril en la pasarela sobre la AS-117 que une la estación de Carroceda del Entrego con el supermercado Alcampo, en San Martín del Rey Aurelio, y que rezaba ‘MENAS NO‘. Otra, igualmente hallada en San Martín del Rey Aurelio, fue detectada el 25 de abril en el paso peatonal entre la localidad de Piquera y el Pozo Sotón, con el mensaje ‘MENAS FUERA‘. Y la penúltima, antes de aquella que desató la investigación, se encontró en Oviedo el 18 de julio, en una valla situada sobre el túnel de acceso a La Corredoria, con la leyenda ‘MENAS NO, CORRUPCIÓN‘. En todas ellas, los textos respectivos fueron acompañados con distintas formas de simbología nazi y de emblemas ligados a movimientos de ultraderecha, xenófobos y racistas. Ahora su autor deberá enfrentarse al peso de la Justicia.
Está muy bien que por fin alguien en la prensa generalista empiece a identificar el wolfsangel o emblema de la 2ª División SS ‘Das Reich’ como un símbolo nazi.
Ahora solo falta que asocien este mismo símbolo con los sucesivos escudos e insignias de la más famosa unidad militar ucraniana de voluntarios: el «batallón Azov», renombrado como 12.ª Brigada de Operaciones Especiales «Azov» y actualmente como Tercera Brigada de Asalto (la prensa de aquí ahora decide obviar lo del apellido «Azov» cuando salen noticias de la brigada). Se trata de una unidad voluntaria creada por neonazis (en su mayoría ultras del fútbol) en 2014 para intervenir en la guerra civil del Dombás y que también intervino como grupo paramilitar callejero para reprimir la disidencia en ciudades del este de Ucrania. La verdadera y evidente naturaleza neonazi de esta unidad de voluntarios (como de otras: Aibar, Dombás, Misantropic…), fue ocultada o disculpada, una y otra vez en la actual guerra ruso-ucraniana hasta llegar a vendérnoslos como héroes, especialmente Azov.
Como prueba de este lavado de cara, aquí vemos a una chica en nuestra ciudad abogando por los neonazis en una manifestación pro-ucrania:
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