Concesionarios, vecinos y clubes de esquí denuncian retrasos en obras clave, averías sin resolver y pérdida de oportunidades a las puertas de la temporada. En concreto señalan como actuaciones pendientes la renovación del sistema de nieve artificial o la revisiones de remontes

Los principales agentes vinculados a Valgrande-Pajares, concesionarios, asociaciones vecinales y turísticas, y clubes de esquí integrados en la denominada mesa de la nieve, han emitido un comunicado en el que expresan su preocupación por la falta de respuesta y gestión por parte de la Dirección General de Deportes, alertando de un deterioro que, a su juicio, compromete el futuro inmediato de la estación invernal. Las entidades recuerdan que, pese a las primeras nevadas, la estación no está plenamente operativa. Aseguran que llevan meses avisando de retrasos en obras esenciales y tareas de mantenimiento, sin haber obtenido la atención necesaria. Entre las actuaciones pendientes mencionan la renovación del sistema de nieve artificial, movimientos de tierra, revisiones de remontes y mejoras en infraestructuras básicas.
Según explican, mientras otras estaciones españolas comenzaron sus trabajos de preparación ya en mayo, en Pajares no se ha avanzado al mismo ritmo, lo que —afirman— ha derivado en problemas como la avería de la balsa de nieve por falta de mantenimiento o la falta de operatividad de la bomba en cotas altas. Señalan además la retirada de cañones para reparar otros y la ausencia de contratos para disponer de repuestos, una situación que califican de “economía de subsistencia” incompatible con el potencial de la estación para dinamizar el entorno.
A las incidencias técnicas se suma la cancelación de acuerdos, como el que cada temporada atraía a cientos de escolares de La Coruña, lo que, según advierten, podría repetirse con nuevas iniciativas si no se actúa con urgencia.
En un contexto que consideran clave para avanzar en la fase II del proyecto y aprovechar fondos europeos, los firmantes reclaman que la Consejería reconozca los problemas y adopte medidas inmediatas. Destacan que el margen de reacción se está agotando y exigen que, para abril de 2026, la estación esté inmersa en las obras previstas y que la gestión administrativa funcione con agilidad para evitar nuevas paralizaciones y la pérdida de oportunidades para la comarca.