La compañía defiende un asesoramiento real que pasa por explicar, acompañar y marcar límites

MAPFRE cumple en Gijón más de década y media ofreciendo un modelo de atención basado en la cercanía, el asesoramiento personalizado y la profesionalización del sector. Al frente de las oficinas de Manuel Llaneza y Nuevo Roces está Nacho Rodríguez Vega, que lleva casi veinte años en la compañía y que abrió la sede principal en 2008.
La expansión al barrio de Nuevo Roces, hace dos años, respondió a una necesidad estratégica. “Es una zona joven, en pleno crecimiento, y queríamos ser los primeros en implantarnos allí”, explica Rodríguez. Además, la presencia de numerosos polígonos industriales en el entorno permitió reforzar la atención a empresas, un área en la que la oficina de Manuel Llaneza siempre ha destacado. Su estructura actual combina la atención a particulares con un equipo especializado en seguros para empresas, un nicho que han consolidado con el paso de los años.
Un sector tensionado por la siniestralidad
El director reconoce que el mercado asegurador vive tiempos complejos. La razón principal es el aumento de la siniestralidad en ramos como el de autos, donde el incremento del baremo de lesiones y el estancamiento de precios tras la pandemia han generado desequilibrios. “Llevamos tiempo cobrando primas por debajo de lo que deberíamos”.
Algunos colectivos, como taxis o repartidores, ya apenas encuentran aseguradoras dispuestas a asumir el riesgo. En el ámbito empresarial ocurre algo similar, especialmente en sectores como el de la alimentación, donde los incendios han castigado duramente a las compañías.
Desde las oficinas se trabaja, sobre todo, en concienciar a las empresas sobre la importancia de la prevención. “Muchas no están dispuestas a asumir el coste de medidas adecuadas, y eso también mata al sector”.
Salud e inversión: dos áreas en crecimiento
No todo son dificultades. El seguro de salud vive un momento de expansión sostenida. Rodríguez lo atribuye a un cambio cultural: “El seguro de salud no sustituye a la Seguridad Social, pero es un complemento: listas de espera, elección de médico… hoy el cliente lo ve con otros ojos”.
Otro ámbito en auge es el de la inversión. MAPFRE lleva años desarrollando productos adaptados a distintos perfiles, para clientes de diferentes rangos de edad. “Quizá sea el ramo que más ha crecido”, destaca.
El valor diferencial: servicio, confianza y profesionalización
Si algo defiende Rodríguez es el sello de la compañía: un servicio cercano y profesional. “No vendemos precio, vendemos servicio”. La fortaleza de contar con más de 3.000 oficinas, una amplia red de reparadores, tramitadores y peritos, no puede competir con los modelos online exclusivamente en coste, pero sí en atención. “Cuando tienes un siniestro quieres ver la cara de alguien, no hablar con un chat”.
La profesionalización del sector también ha evolucionado. “Hace 20 años cualquier persona vendía seguros como segundo trabajo”, recuerda. Hoy, su apuesta es clara: rigor y transparencia. Parte de ello consiste en explicar con claridad la famosa “letra pequeña”. “Lo importante es tener la capacidad para decir al cliente qué cubre y qué no cubre”.
Ese mismo criterio se aplica a la venta. “Es muy importante saber decir que no. No vendemos por vender”, subraya. Para él, asesorar bien es la clave para generar confianza y construir relaciones duraderas.
Al final, resume, su objetivo es sencillo: “Más que vender, asesoramos. Evidentemente hay que vender, pero siempre desde el buen servicio, la seguridad y la confianza”. No en vano, el trabajo realizado en Gijón ha sido reconocido dentro de la compañía, que ha designado a la oficina de Manuel Llaneza como la Mejor Oficina de MAPFRE en Asturias-Cantabria en los últimos tres años.