Los antiguos alumnos del Colegio de la Inmaculada le rindieron un homenaje el pasado 5 de noviembre en una emotiva entrevista
Este lunes falleció en Gijón José Antonio Fidalgo Sánchez, químico, profesor y figura de enorme afecto para varias generaciones de alumnos del Colegio de la Inmaculada, donde ejerció como docente entre 1969 y 2003. Su pérdida deja un profundo pesar en el ámbito educativo, cultural y gastronómico asturiano, que hoy despide a una personalidad tan querida. En los últimos meses, Fidalgo había sufrido además el duro golpe del fallecimiento de su hijo.
Nacido en la aldea colunguesa de San Juan de Duz, José Antonio Fidalgo desarrolló una trayectoria marcada por el rigor académico, la pasión por la divulgación científica y un hondo compromiso con la cultura asturiana. Fue cronista oficial de Colunga, miembro de diversas instituciones científicas como la Real Sociedad Española de Física y la Real Sociedad Española de Química, y colaborador habitual en medios regionales como crítico gastronómico. Sus conocimientos sobre la cocina tradicional asturiana y los productos del territorio le valieron numerosos reconocimientos, entre ellos el Gran Collar de Oro de la Gastronomía en España.
El pasado 5 de noviembre, en un gesto de cariño impulsado por sus antiguos alumnos, se celebró en el Aula de Ciencias del Colegio de la Inmaculada una entrevista-homenaje para animarle y acompañarle en un momento delicado. Aquella conversación, cargada de emoción, dejó un recuerdo imborrable entre quienes participaron. Al finalizar, Fidalgo envió un mensaje: “Encantado con la entrevista. Fue como un desahogo emocional. Muchas gracias por el cariño que recibí. Un beso”.
Con su fallecimiento desaparece un profesor inolvidable y un divulgador imprescindible, pero permanece el legado de un hombre que dedicó su vida a enseñar, a investigar y a honrar la cultura y la gastronomía asturianas.





