El sacerdote, que falleció el pasado agosto, comparte galardón con la entidad SAUCE, la peluquería-barbería Paulino, el Proyecto Hombre y la Asociación Cuantayá; la gala de esta primera edición se celebrará en el Jovellanos el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos

Ni el radiante sol estival pudo evitar que el pasado 2 de agosto, sábado, Gijón quedase bañado por un manto de oscura tristeza. Ese día trascendía la noticia de la muerte, a los 82 años, del muy querido sacerdote José Antonio García Santaclara, quien diese a luz a la Fundación Siloé para asistir a personas en riesgo de vulnerabilidad y que, por si fuese poco, fue reconocido como Hijo Adoptivo de la ciudad, y con la Medalla de Plata del Principado. Pues bien, cuatro meses después de aquella lúgubre pérdida su nombre ha vuelto a cobrar actualidad y, afortunadamente, por motivos mucho más felices. No en vano, Santaclara ha sido seleccionado por la Fundación Municipal de Servicios Sociales (FMSS) como uno de los reconocidos en la que será la primera edición de los Premios ‘Gijón Social y Cooperación’, cuya gala de entrega se celebrará a las 19 horas del próximo 10 de diciembre, en el Teatro Jovellanos. Y no estará solo; junto a él también han sido galardonados la entidad SAUCE, la peluquería-barbería Paulino, el Proyecto Hombre y la Asociación Cuantayá. La elección de todos ellos se producía este lunes, de forma unánime.
Bajando al detalle, en esta cita inaugural se conceden dos premios en el ámbito de Cooperación, otros dos en el de Gijón Social y un quinto Especial, que lleva el nombre del doctor ‘Avelino González’, para reconocer toda una vida al servicio de los gijoneses. Es precisamente este último el que, a título póstumo, se ha llevado Santaclara. Y no sin razón. Desde la misma FMSS recalcan que el clérigo «encarna una vida entera dedicada a quienes casi nunca salen en las fotos: personas sin hogar, con VIH, discapacidad severa, problemas de salud mental, adicciones o enfermedades crónicas». De recoger el galardón se encargarán representantes de esa misma Fundación Siloé que contribuyó a iniciar.
Distintas expresiones para un mismo afán solidario
En el caso del Premio a la Cooperación Internacional al Desarrollo, es para la entidad Solidaridad, Ayuda y Unión Crean Esperanza (SAUCE), la cual sostiene un proyecto educativo creado por el gijonés Kike Figaredo, obispo de Battambang, que «abre puertas de futuro a cientos de niños y jóvenes en situación de extrema vulnerabilidad en Camboya». Del mismo modo, el galardón en materia de Educación para la Ciudadanía Global ha recaído en la peluquería-barbería Paulino, con casi cien años de historia y «una idea sencilla, pero poderosa: que un corte de pelo puede ser también un gesto de dignidad». Al fin y al cabo, Desde su local en la avenida de Portugal este negocio impulsa barberías solidarias, colabora con recursos sociales como el Albergue Covadonga o el Hogar de San José, y forma a nuevas generaciones de barberos y peluqueros «que entienden su oficio como un servicio a los demás, dentro y fuera de nuestras fronteras, como es en su proyecto Sahara». El actual gerente es Pedro Paulino Cavielles, heredero de una larga saga familiar al oficio desde 1926, siendo él la sexta generación.
En lo que se refiere al Premio Fundación Caja Rural de Gijón al Acompañamiento Social y Promoción de la Inclusión, el jurado ha seleccionado al proyecto Reciella, de la Fundación CESPA-Proyecto Hombre. «Reciella es ese lugar al que una familia puede acudir cuando el consumo de drogas empieza a romper la confianza y el futuro de un hijo o una hija», señalan desde la FMSS. Finalmente, la Asociación Cuantayá y, más concretamente, su proyecto Carambola, que desarrolla en los barrios del sur de Gijón, se ha hecho merecedora del reconocimiento a la Innovación Social y Transformación Comunitaria. Como apuntan los organizadores, «Carambola ha tejido una red discreta pero valiosísima alrededor de las personas mayores: vecinos y vecinas que se llaman, comercios que están atentos, centros de salud, centros de mayores, voluntariado y otros». Todo un mérito para una iniciativa cuya cruzada contra la soledad no deseada la ha convertido en un referente municipal por derecho propio.