La ganadora del Premio Nadal en 2020 presentó a principios de mes en la ovetense Cervantes su último libro, ‘El camino que no elegimos’, ambientada en Estados Unidos en un «periodo convulso», la primera llegada de Donald Trump a la presidencia, y en la que Gijón está presente
De las cosas que suceden cuando la vida nos lleva por caminos que no estaban en nuestros planes habla ‘El camino que no elegimos’ (Destino), la última novela de la escritora madrileña Ana Merino, que presentó el 3 de diciembre en la ovetense Librería Cervantes. Juncal Herrero estuvo allí para conversar con ella para el Canal Prestosu de Caja Rural de Asturias sobre un libro «que se desliza por espacios desconocidos y por espacios que no te imaginas que pueden existir, por vidas que no te has planteado. Eso es lo que me gustaba, imponer retos a los pobres personajes en ese devenir que son las circunstancias», apunta la ganadora del Premio Nadal 2020 por ‘El mapa de los afectos’.
Se trata de una novela coral ambientada en Estados Unidos, donde Merino vivió por cerca de 30 años, en la que profundiza en cada uno de los personajes. Cinco son los principales, entre ellos Juana, «a la que hago asturiana». Así, Gijón está presente en la historia. «Tengo vínculo desde León, mi familia es de León y mi madre tenía primos en Oviedo. Hay vínculos con Gijón y con Oviedo, y he pasado muchos veranos en Asturias, en Gijón, en la Semana Negra… He tenido muchas experiencias muy positivas con Asturias y me apetecía que siendo ella una indiana, entre comillas, retornase al norte de España. Y qué mejor que Asturias, que me encanta».
La época en la que se desarrolla la historia es «un periodo convulso de Estados Unidos», entre 2016 y 2018, «con el primer Trump que llega al poder». Unas circunstancias que marcan una historia en la que Merino aprovecha, incorporando en ella a dos profesoras especializadas en la literatura del siglo XIX, «que creo que es una maravilla», para realizar «mi homenaje» a las letras de esta época.