El argentino de 96 años, padre también de los intérpretes Malena y Ernesto, representó en el teatro ovetense el 14 de noviembre la obra ‘Una pequeña historia’; contaba con un Goya de Honor, recibido en 2004, por su trayectoria, realizada a caballo entre su país y España

El mundo de las artes llora la pérdida de Héctor Alterio, actor argentino de 96 años que estuvo sobre las tablas hasta sus últimos días. La familia Alterio-Bacaicoa, a través de la productora Pentación Espectáculos, comunicaba su pérdida ayer pasadas las 15 horas: «Queridos amigos y compañeros, con profundo dolor queremos comunicaros que hoy, 13 de diciembre por la mañana, nos ha dejado Héctor Alterio. Se fue en paz después de una vida larga y plena dedicada a su familia y al arte, estando activo profesionalmente hasta el día de hoy. Descanse en paz».
No tardaron las reacciones entre compañeros de profesión y aficionados, al ser una persona muy querida, al igual que sus hijos Malena y Ernesto, también intérpretes reconocidos. Nacido en Buenos Aires en 1929, Alterio desarrolló una prolífica carrera a caballo entre Argentina y España. Debutó como actor en 1948 con la obra ‘Prohibido suicidarse en primavera’, del asturiano Alejandro Casona, y dos años después, tras acabar sus estudios de arte dramático, fundó la compañía Nuevo Teatro con la que trabajó por la renovación de la escena argentina durante la década de los 60.
Como suele suceder, el cine acabó catapultando a la fama a Alterio, debutando en 1965 en la película ‘Todo sol es amargo’ de Alfredo Mathé. ‘A un dios desconocido’ (1977), ‘El crimen de Cuenca’ (1979), ‘El nido’ (1980), ‘Don Juan en los infiernos’ (1991) o ‘El detective y la muerte’ (1994), éstas dos últimas del también asturiano Gonzalo Suárez, son algunos de sus trabajos más reconocidos en una carrera que le hizo merecedor del Goya de Honor de 2004, entregado precisamente por sus hijos. El argentino se instaló en 1975 en España tras ser amenazado de muerte por la Triple A, una organización parapolicial de ultraderecha, pero eso no impidió que siguiera trabajando también en su país.
Alterio, a pesar de su edad, estuvo activo hasta sus últimos días, como demuestra el hecho de que actuara en el ovetense Teatro Filarmónica el pasado 14 de diciembre. Se despidió, sin saberlo, del público asturiano con ‘Una pequeña historia’, un recorrido íntimo por su vida y carrera artística.