El atleta conoce de primera mano una explotación de Central Lechera Asturiana y destaca el respeto, la responsabilidad y el bienestar animal
El deportista y conferenciante motivacional Álex Roca ha visitado este lunes Asturias, donde ha pasado la mañana en la ganadería La Peruyeira, una de las explotaciones que forman parte de Central Lechera Asturiana, para conocer de primera mano el trabajo diario del sector ganadero y el cuidado que hay detrás de cada litro de leche que llega a los hogares.
“Hoy he entendido algo que a veces olvidamos: detrás del vaso de leche que tomamos en casa hay personas, hay historia y hay muchísimo cuidado”, ha señalado Roca tras recorrer las instalaciones y compartir tiempo con los ganaderos. Durante la visita, el atleta pudo comprobar el modelo de producción de la explotación, basado en el bienestar animal, con vacas en libertad, espacios limpios y una atención constante a la salud de los animales.
Roca destacó el trato cercano y la dedicación de las familias ganaderas, subrayando que se trata de un trabajo “esencial” para la sociedad. “Gracias a ellos podemos consumir la leche que llega a nuestra mesa. Gracias a ellos existe un producto natural, seguro y de calidad”, afirmó, reivindicando el papel del campo asturiano y su contribución a la alimentación diaria.
La visita tuvo también un componente personal para el deportista catalán, que explicó el vínculo especial que mantiene con los productos lácteos. “Para mí, la leche siempre ha tenido un valor especial. Hubo etapas de mi vida en las que no podía comer sólido, y los yogures fueron una de las cosas que más me ayudaron a seguir, a nutrirme y a avanzar”, recordó. Por ese motivo, aseguró que, a la hora de colaborar con una marca, buscaba una que compartiera valores como el respeto a los animales y la responsabilidad en la producción.
Tras conocer el funcionamiento de La Peruyeira, Roca se mostró convencido de haber acertado en su elección. “Hoy lo he confirmado: aquí todo se hace con corazón, con responsabilidad y con respeto”, concluyó.