El emblemático restaurante combina cocina casera, ambiente familiar y un enclave único junto a Cimavilla

En Navidad, Gijón se transforma en una ciudad aún más acogedora: las calles del centro brillan, el puerto se llena de reflejos dorados y el olor a cocina casera se mezcla con el aire salino que llega desde el Cantábrico. En medio de ese ambiente festivo, hay un lugar que se convierte en parada obligatoria para quienes buscan celebrar estas fechas con auténtico sabor asturiano: Casa Fernando, una sidrería-restaurante con alma marinera y décadas de historia, situada junto a Cimavilla y la plaza del Marqués.
Casa Fernando es uno de esos lugares que mantienen intacto el espíritu marinero gijonés. Su decoración, su ambiente familiar y su terraza abierta al puerto crean una estampa especialmente acogedora en estas semanas festivas, cuando muchos buscan sabores caseros y rincones auténticos para reencontrarse con amigos y familiares. Ubicada en Plaza Marqués, 5, esta casa de comidas ofrece cocina ininterrumpida, un detalle nada menor en plena época navideña, cuando los horarios se desordenan entre compras, planes y celebraciones. Eso sí, los lunes descansan.
Si algo se repite entre quienes la visitan es una recomendación clara: sus raciones. El cachopo de la casa, famoso entre clientes habituales y turistas, es uno de los imprescindibles para compartir alrededor de la mesa. También lo son las parrochas, los chipirones afogaos y, cuando la temporada lo permite, los celebrados tacos de bonito al ajillo, un plato que en verano se convierte en protagonista indiscutible. En estas fechas frías, sin embargo, su carta luce tesoros invernales: fabada, pescados del día y, como tradición de los viernes, un pote asturiano que reconforta hasta al visitante más helado por el cierzo del puerto. Y para quienes buscan sabores del Cantábrico más puros, también hay oricios, ese manjar tan ligado a la identidad local.
Pero si hay algo que convierte una comida navideña en un recuerdo inolvidable, ese es el postre. En Casa Fernando lo saben bien, y su arroz con leche casero es una auténtica tentación. Cremoso, aromático y con ese punto final que obliga a cerrar los ojos —y quizá a recibir miradas de envidia de la mesa de al lado—, es la guinda perfecta para cualquier celebración.
Esta Navidad, Casa Fernando vuelve a presentarse como uno de los rincones más recomendables para disfrutar de Gijón con todos los sentidos: cocina casera, tradición marinera y un entorno que hace que cada visita sea especial. Reservas en el 984 490 286. Bon appétit… ¡y Felices Fiestas!