Las asociaciones vecinales de Moreda, La Calzada, Viesques y Portuarios han alzado la voz por un alumbrado que consideran insuficiente e irregular dentro de los propios barrios; en el caso de este último, «cada vez ponen menos», afirma su presidente Víctor Vázquez
La Navidad es, para la gran parte de la población, sobre todo para los más pequeños, motivo de alegría. Son fechas especiales, llenas de ilusión, en las que casas se decoran con diferentes motivos como belenes o árboles, y en el que las calles se llenan de luz gracias a arcos y figuras distribuidos por toda la ciudad, aunque en un reparto que no satisface a todo el mundo. Algunos barrios, como Moreda, La Calzada, Viesques y Portuarios, han mostrado este año a miGijón su descontento por lo que consideran una distribución insuficiente e irregular dentro de su propia zona, hasta el punto de organizar concursos de escaparates en algunos casos para traer esa alegría de la luz navideña a aquellos puntos que no lo tienen.
«Habría que repensar un poco cómo se distribuyen, porque obedece a como estaban antiguamente repartidas cuando eran los locales los que pagaban las luces. Ahora las paga el Ayuntamiento y éste es de todos, por lo que deberíamos disfrutarlas todos también, porque lo vemos muy desigual repartido», apunta Charo Blanco, presidenta de la Asociación Vecinal de Moreda. Y especifica, «no quiero que las quiten de allí, pero hay sitios como puede ser la plazuela, o la avenida Argentina, en los que hay tres tipos de decoración, y luego calles en las que no hay ni una mísera luz o barrios en las afueras en los que no hay nada».
En la avenida Argentina, no obstante, la iluminación «llega hasta Fátima y se acabó», apunta Carlos Arias, presidente de la Asociación Vecinal La Calzada Alfonso Camín. «Es una de las entradas a la ciudad y es la única, que yo sepa, que no tiene ni siquiera un mensaje en la rotonda. Ahí vive mucha gente joven, matrimonios jóvenes con hijos pequeños, que no pueden disfrutar de las luces. De hecho, cualquiera que pase verá muchas casas decoradas e iluminadas. Pero lo que es la iluminación del Ayuntamiento, nada», añade.
También apunta otras zonas ‘a oscuras’, como Manuel R. Álvarez, Los Andes o la Ecomanzana, que «es un sitio nuevo, por el que la gente pasea», salvando sólo a la citada avenida Argentina y a la calle Brasil, «aunque todo muy repetitivo y pobre». «Yo no pido evidentemente que conviertan esto en Las Vegas, pero que por lo menos haya detalles, que no se sienta abandonada toda esta gente, porque aquí vive mucha gente», expresa el presidente de una asociación que para, tratar de revertir la situación, ha puesto en marcha un concurso de escaparates navideños, con una treintena de participantes. «El objetivo era tratar de dinamizar el comercio estos días y que la gente al pasar vean los escaparates con luces», comenta.
En Moreda, mientras, las quejas van dirigidas a la ausencia de iluminación «en la entrada desde Príncipe de Asturias, algo que llevamos mucho tiempo pidiendo al Ayuntamiento. Conseguimos que nos pusieran una banderolas en la mediana, pero sólo desde la plaza de La Habana hasta el instituto, pero nos gustaría que hubiera algo dando la bienvenida a Gijón, como en otras entradas». Sí reconoce Blanco que en la plaza de La Habana «nos instalaron este año un cono muy guapo y los árboles; también a última hora el arbolón de donde el centro de salud». Pero afirma que ve el resto de la ciudad «muy desigual repartido. Con tiempo y buena disposición seguro que habría una mejora. Una mejor planificación podría solucionar esto», considera la presidenta vecinal, que añade que «nosotros no pedimos ni siquiera para nuestro barrio, que tenemos muy poco comercio, sino para todos».
Inicio de la Cabalgata
Un concurso de escaparates fue la idea también desarrollada en Viesques hace un lustro por lo que consideran un déficit en iluminación navideña. «Había una calle que se iluminaba, otra que no, y no tenía mucha sentido, por lo que empezamos a trasladar esta cuestión al Ayuntamiento», apunta Juan Suárez, presidente de la Asociación Vecinal de Viesques. «Yo entiendo que son licitaciones que ya están y, pese a que nos dijeron que de alguna manera iban a intentar llenar alguna calle, al final parecer que no pudo ser», explica el dirigente vecinal del barrio del que precisamente partirá la cabalgata, en concreto de Poeta Ángel González, tampoco iluminada. «Deberían de tener un poco más de vista porque va a haber niños allí y podría dar un poco más de ambiente navideño», considera.
Desde este barrio demandan luz navideña en «Corín Tellado, en la que sólo hay una parte; Mar Cantábrico, al final del todo, donde hay una decena de negocios y empresas; y Anselmo Solar, que también está poco cargada de iluminación. Ha quedado muy deslucido todo». «Yo veo los barrios muy deslucidos», completa Suárez, que recuerda que «las navidades son muchos días, es un mes, y el comercio se resiente mucho porque la gente baja a ver un poco de ambiente navideño, que se concentra en el centro. La hostelería y el comercio del barrio queda bastante de lado en este aspecto».
Más enfado hay en Portuarios. Si en los tres barrios antes citados coinciden en que las luces son muy similares en cantidad y forma a las del año pasado, los vecinos de este enclave de la zona oeste aseguran que «pusieron menos». «Aquí teníamos luces por los arbolinos, en el parque, pero este año pusieron en la entrada ‘Navidad en Portuarios’ y se acabó», denuncia Víctor Vázquez, presidente de la Asociación de Vecinos Portuarios. «Estamos indignados. Parece que somos un barrio de tercera. De la rotonda de la Casa del Mar para aquí, no mira nadie», lamenta.
Pese a las quejas trasladadas al Ayuntamiento, no hubo ningún cambio en la iluminación de Portuarios, que demanda alumbrado navideño «en el parque infantil» o que volvieran a «decorar los arbolinos», además de «algún muñeco de ésos que se ven por ahí o un regalín». Tampoco se atendieron las de Moreda, La Calzada o Viesques, que esperan que, de no subsanarse esta Navidad las deficiencias que consideran, sus propuestas se tengan en cuenta para la siguiente.








