En la tarde de este lunes va a iluminarse la estrella y el árbol de Navidad instalados en la zona, que fue visitada por muchos curiosos que accedieron a ella a partir de las 13 horas por la calle Palafox; «esto va a ser barrio, es barrio de El Natahoyo», destacó la alcaldesa Carmen Moriyón

Quedan por instalar los bancos, parte de la barandilla de protección y que se asiente la vegetación, pero el paseo de Naval Azul ya puede ser disfrutado por los vecinos de El Natahoyo y de todo Gijón. Fue en torno a las 13 horas cuando se abrió el portón de la calle Palafox que permite acceder a los antiguos terrenos de Naval Gijón, en concreto los pertenecientes a la Autoridad Portuaria que fueron adquiridos por el Ayuntamiento y que acogen desde hoy este punto de paso junto al mar en la zona donde se venía celebrando la Semana Negra estos años, ya que en la parte más cercana al Acuario no se va a actuar hasta el primer semestre del año y permanece todavía cerrada. Una estrella similar a la de El Náutico se dejaba ver al fondo y numerosos vecinos pudieron poner el pie por primera vez en los antiguos terrenos del astillero. Junto a ellos, el concejal de Infraestructuras Urbanas y Rurales, Gilberto Villoria, que, junto a la prensa, aguardaba la llegada de Carmen Moriyón para realizar una visita al lugar.
Se hizo esperar la alcaldesa, que fue directa a atender a los medios casi sin poder otear el resultado final de unos trabajos inacabados. Será en enero cuando tenga lugar la inauguración oficial de un paseo en sí mismo provisional a la espera de la tramitación del plan especial, ya en marcha. «Ni en las mejores previsiones hubiéramos pensado poder abrir esta parte ya», arrancó Moriyón, «así que verlo hoy después de dos años es una alegría. Creo que la ciudad está inmersa en un proceso de transformación y esto es una parte que la ciudadanía puede ver, porque en realidad lo que debemos explicar es que esto es la antesala de ese polo de innovación, de especialización con empresas de base tecnológica, que se pretende llevar a cabo aquí, una réplica de lo que ya se hizo en la zona este». Incidió en que «todo lo que se impulsa aquí es estrictamente municipal» y, sobre los terrenos de Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión (PYMAR), un 40 % de la actuación, separados del nuevo paseo por una valla y unas macetas, señaló que «el Ayuntamiento sigue mostrando su interés en comprar esos terrenos, poniendo claro que solamente puede ser al precio de la tasación oficial, una administración pública no puede hacerlo de otra manera, y, si no, PYMAR tendría que incorporarse al proyecto del Ayuntamiento, con las cargas que ello suponga».
La zona ya disponible, 30.000 metros cuadrados habilitados de paseo y jardines, con un gasto de 680.000 euros, queda abierta las 24 horas, con accesos por el portón del Palafox, que permanecerá con una hoja cerrada, y por la Travesía del Mar, donde se derrumbó un muro y se retiró la portada para dejar sin obstáculos el paso, como quedará cuando se desarrolle al completo el parque científico vinculado a la zona azul. «Esto va a ser barrio, es barrio de El Natahoyo», destacó después de señalar que «lo que me importa es que El Natahoyo sienta que forma parte de esto desde el minuto 1; es decir, aquí no hay secretismos ni hay cosas extrañas. Vamos cumpliendo escrupulosamente el Plan General de Ordenación del 19 y queremos que puedan ir disfrutando de estos terrenos».
Sobre lo pendiente, Villoria señaló que «los primeros bancos van a llegar a mediados de enero, el primer suministro. Tenemos también parte de la barandilla por colocar porque también tuvimos un problema con el suministro de acero inoxidable y tiene que consolidarse la pradera, con lo cual nuestra intención es en ese primer trimestre hacer la inauguración definitiva con ya todo terminado y con las placas que nos comprometimos a poner con la Autoridad Portuaria en el paseo, en la franja litoral», así como «la correspondiente a la inauguración y la de las chaponas de Duro Felguera, esas cunas que nos cedió, al comprometernos también con ellos a poner una placa indicándolo». De igual forma, se actuará en la parte litoral de propiedad ahora municipal en la zona junto al Acuario, «con idea de derribar aquel portón y hacer aquel ámbito también disfrutable a la ciudadanía», comentó Moriyón, que situó la intervención «en el primer semestre» de 2026.
La unión de las dos partes por una pasarela, mientras, no se ejecutará hasta tener el plan especial desarrollado, ya que éste indicará «por dónde ha de estar, para el desarrollo futuro», y «a qué altura». «No queríamos hacer nada, que eso sí supondría mucho importe económico, para que luego no fuera definitivo».
Primeros paseantes
Según avanzaba la mañana, muchos paseantes, con compañía canina o sin ella, y bastantes corredores, daban sus primeros pasos o zancadas por el paseo. La primera impresión de Gonzalo González, vecino de la avenida Portugal, era que «estaba todo por hacer», fijándose sobre todo en la protección frente al mar, «con el peligro de que un niño pequeño salte el muro y al agua». No obstante, considera positiva para la ciudad ganar este espacio, «uno más para el disfrute de los gijoneses y los de fuera».
«Está guapo, pero claro, no se une esta parte con la de allá y queda la sensación de que está cortado», apuntaba por su parte María Jesús Fernández, residente precisamente de aquel lado, los edificios ‘barco’. También considera una buena idea habilitar el paseo. «Todo lo que sea para que los vecinos puedan tener zonas de esparcimiento, pues muy bien», apunta esta vecina que agradece que el proyecto de Naval Azul permita «potenciar un poco el barrio, que está un poco como alejado».









