Explosiones, aviones militares y pánico civil tras un ataque atribuido a la Administración Trump

Varias detonaciones y explosiones, acompañadas del sobrevuelo de aviones y helicópteros militares, han sacudido la madrugada de este sábado la ciudad de Caracas, en un episodio sin precedentes recientes que ha elevado al máximo la tensión entre Venezuela y Estados Unidos. El Gobierno de Nicolás Maduro ha denunciado una “gravísima agresión militar” atribuida a Washington y ha decretado el estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional.
Según testimonios recogidos en redes sociales y por medios locales, las explosiones se han producido en distintos puntos estratégicos de la capital venezolana, incluidos el complejo militar de Fuerte Tiuna —el mayor del país— y la base aérea de La Carlota. Vídeos grabados por vecinos desde sus viviendas muestran llamaradas, columnas de humo y fuertes estruendos, mientras se escuchan aeronaves militares sobrevolando la ciudad. Las detonaciones se prolongaron hasta pasadas las dos de la madrugada, hora local.
La periodista Carolina Alcalde, de La Voz de Venezuela, ha señalado que también se registraron explosiones en el aeropuerto de Higuerote, en el estado Miranda, y en La Guaira, a unos 30 kilómetros de Caracas. Testigos en estas zonas relataron cortes inmediatos de electricidad, vibraciones en edificios y escenas de pánico entre la población civil, con vecinos saliendo a la calle en plena noche.
En un comunicado leído en la televisión estatal VTV, el Ejecutivo venezolano calificó los ataques como una “violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas” y advirtió de que esta acción “amenaza la paz y la estabilidad internacional, especialmente en América Latina y el Caribe”. El texto anuncia el despliegue del comando para la defensa integral de la nación y subraya que el país se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa, amparándose en el artículo 51 de la Carta de la ONU.
Fuentes de la Administración estadounidense citadas por CBS News han informado de que el presidente Donald Trump ordenó atacar objetivos dentro de Venezuela, incluidos militares, como parte de una escalada en su campaña de presión contra el Gobierno de Maduro. Washington, sin embargo, no ha ofrecido de momento una confirmación oficial, aunque ha emitido un aviso aéreo prohibiendo a las aeronaves civiles operar en el espacio aéreo venezolano por motivos de seguridad.
En el plano regional, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó en redes sociales que “están bombardeando Caracas” y pidió la convocatoria urgente de reuniones tanto de la Organización de las Naciones Unidas como de la Organización de Estados Americanos para abordar la crisis.
Las explosiones también se habrían sentido en otras zonas del país, como Maracay, capital del estado Aragua, donde vecinos aseguraron que las ondas expansivas hicieron temblar ventanas y paredes. Mientras tanto, el Gobierno venezolano acusa a Estados Unidos de intentar desestabilizar el país y apoderarse de sus recursos estratégicos, especialmente el petróleo.
La situación sigue siendo extremadamente volátil, con un silencio oficial desde la Casa Blanca y una comunidad internacional que observa con preocupación el riesgo de una escalada militar de consecuencias imprevisibles en la región.