Ambos partidos, al igual que Podemos y que Somos Asturies, han condenado el ataque, tachándolo de «irresponsable» y de estar motivado por intereses petrolíferos; desde Podemos piden el cese de relaciones con Estados Unidos y la salida de España de la OTAN

Es curiosa la dualidad que, a estas horas, se vive en el Principado… Frente al júbilo manifestado por una inmensa mayoría de la población venezolana residente en la región, firme defensora del ataque militar estadounidense que ha permitido la captura de Nicolás Maduro y de su mujer, Cilia Flores, otra parte de la sociedad asturiana se ha posicionado en contra de la orden dictada por Donald Trump, aparentemente en connivencia con la líder opositora venezolana María Corina Machado, al considerarla un ejemplo de imperialismo inadmisible e ilegal, y una flagrante violación de la soberanía del país caribeño. Y esa última posición ha encontrado apoyo en una parte del espectro político asturiano. Concretamente, en Podemos, Somos Asturies, Izquierda Unida (IU) y el Partido Comunista de Asturias (PC), que se han valido de sus redes sociales para condenar la intervención que, a estas horas, Estados Unidos mantiene en curso. Es más, el PC e IU han hecho un llamamiento para acudir esta tarde, a las 18 horas, a una concentración de repulsa que tendrá lugar en El Parchís, en Gijón, convocada por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) y la Asociación Soldepaz Pachakuti.
«Esta agresión, diseñada por Trump, abre las puertas a una crisis de consecuencias incalculables a nivel de muertes y destrucción, y pone en riesgo a la población civil», han clamado los responsables del PC en Instagram, invitando a «unirnos frente a la guerra y el imperialismo». Un mensaje muy similar al lanzado desde IU en la misma red social, a juicio de cuyos responsables el hecho «no solo viola la soberanía venezolana y el derecho internacional; pone en peligro a toda una región». Igualmente contundente se ha mostrado la diputada de Somos Covandonga Tomé; por medio de un comunicado remitido a los medios, ha censurado sin ambages la «política exterior irresponsable impulsada por Donald Trump y por los intereses económicos de las grandes petroleras», ejemplo de un «modus operandi que nada tiene que ver con la defensa de la paz, ni de los derechos humanos». Y es que, en palabras de Tomé, «la solución nunca puede venir de la amenaza militar ni de la injerencia imperialista, sino del diálogo, el respeto a la soberanía de los pueblos y el fortalecimiento de la paz».
De todos modos, el culmen de la visceralidad se ha dado en Podemos. Sus líderes autonómicos han compartido sendas publicaciones hechas en Instagram por su secretaria general nacional, Ione Belarra, y su secretaria política, Irene Montero, en las que ambas reclaman «que España rompa relaciones con Estados Unidos, empezando por la OTAN», a fin de demostrar a la Administración Trump que «el mundo no es suyo, y que no puede hacer con sus pueblos lo que le dé la gana».
Por el momento, no constan reacciones oficiales del resto de partidos… Aunque sí ha habido un movimiento de ficha por parte del integrante de uno de ellos: Javier Jové, diputado de Vox en la Junta General del Principado, quien ha republicado cierta intervención suya hecha hace un año, con motivo de las últimas elecciones en Venezuela, en la que trasladó esperanzas de cambio a los emigrados del país caribeño. Recordando aquel momento, hoy Jové ha confesado sentir «una profunda felicidad al ver hecho realidad el sueño de libertad de Venezuela».