Gestión pública directa o concesión privada: con un coste municipal casi idéntico, los datos de 2024 muestran diferencias relevantes en uso del servicio, condiciones laborales y capacidad de reinversión entre EMTUSA y TUA

Apenas treinta kilómetros separan Oviedo y Gijón, distancia suficiente para que ambas ciudades representen dos modelos claramente diferenciados en la gestión del transporte público urbano. Mientras que Gijón presta el servicio a través de EMTUSA, empresa de titularidad municipal, Oviedo lo hace mediante una concesión privada a Transportes Unidos de Asturias (TUA), integrada en el grupo Mobico y participada por la familia Cosmen. Los datos correspondientes a 2024 permiten analizar con detalle el impacto de ambos modelos.
La diferencia más visible se aprecia en el uso del servicio. A lo largo de 2024, EMTUSA transportó 22,2 millones de viajeros, con una población de 268.561 habitantes, frente a los 14,8 millones registrados por TUA para una población, el pasado año, de 220.543 vecinos. La capital asturiana, no obstante, cerró el ejercicio con su mejor resultado de la última década. El incremento de 2,1 millones de viajes respecto a 2023 estuvo impulsado por políticas públicas de fomento del transporte colectivo, como los descuentos generalizados y la gratuidad para menores de hasta 17 años. Desde el propio Ayuntamiento ovetense se recordó que este aumento no respondió a mejoras estructurales del servicio, sino a “medidas exógenas adoptadas por distintas administraciones”.
Así, pese a las diferencias en resultados, el esfuerzo económico de ambos ayuntamientos es muy similar. Oviedo destinó en 2024 un total de 14,1 millones de euros a TUA, lo que supone 62,4 euros por habitante. Gijón, por su parte, aportó 16,5 millones a EMTUSA, equivalentes a 61,5 euros per cápita. La principal divergencia aparece en el destino final de esos fondos. EMTUSA cerró el ejercicio con superávit, que se reinvierte íntegramente en la mejora del servicio, ya sea en renovación de flota, incremento de frecuencias o mejoras operativas. En el caso de Oviedo, los ingresos de explotación y los beneficios generados revierten en la empresa concesionaria.
De las 35 horas semanales en EMTUSA a las 40 de TUA
Desde la representación sindical, Pedro Roldán, de Comisiones Obreras en EMTUSA, resume esta diferencia señalando que la clave del modelo público “no está solo en el coste, sino en dónde acaban los beneficios”. Y es que el contraste entre ambos sistemas también se refleja en el ámbito laboral. EMTUSA contaba en 2024 con una plantilla aproximada de 393 trabajadores, frente a los 270 de TUA, y una jornada laboral de 35 horas semanales, en contraste con las 40 horas de sus homólogos ovetenses.
En Oviedo, los datos actualizados facilitados por el comité de empresa de TUA dibujan una estructura laboral más fragmentada. En la actualidad, la empresa cuenta con un total de 283 trabajadores, de los cuales 158 son fijos a tiempo completo, 53 eventuales y 28 tienen contratos indefinidos a tiempo parcial, a los que se suman situaciones de temporalidad, parcialidad y jubilación parcial. Por áreas, la plantilla se distribuye en 259 trabajadores de movimiento, conductores, 10 empleados en talleres y 15 personas en estructura y oficinas, puestos, estos últimos, puestos en entredicho por el Comité, que habla de «cuatro o cinco personas» y no de quince las que ocupan los puestos.
La estabilidad laboral, en el punto de mira en Oviedo
Más allá del horario, los sindicatos destacan la estabilidad del empleo como uno de los factores diferenciales. EMTUSA presenta una temporalidad prácticamente nula, con contratos indefinidos para toda la plantilla. En TUA, según denuncian los representantes de los trabajadores, una parte relevante del personal es temporal y sujeta a sistemas de llamada en función de las necesidades del servicio. Este elemento, sostienen, influye tanto en el clima laboral como en la calidad del transporte ofrecido a la ciudadanía.
Las diferencias se extienden también a los medios materiales. En 2024, TUA operaba con una flota de unos 67 autobuses, mientras que EMTUSA superaba las 90 unidades. Además, la empresa municipal gijonesa tiene en marcha un ambicioso plan de renovación que prevé la incorporación de hasta 45 nuevos vehículos entre 2023 y 2027, muchos de ellos eléctricos y articulados. El crecimiento de viajeros en Oviedo abrió además un debate sobre los incentivos económicos ligados al aumento de la demanda. TUA reclamó 882.000 euros en concepto de incentivos por el incremento de usuarios de pago, una petición que el Ayuntamiento rechazó al considerar que dicho aumento no estaba vinculado a mejoras del servicio. Sí se aprobaron, en cambio, incentivos menores y compensaciones por títulos bonificados del Consorcio de Transportes de Asturias.