Una confusión con el número de las participaciones repartidas por un club de fútbol base hace que éstas no se puedan cobrar al estar respaldadas por otro diferente; entidad deportiva y administración no llegan a un acuerdo y el asunto parece encaminado a ir a los tribunales

La alegría de llevar un ‘pellizco’ con la Lotería de Navidad, en concreto la pedrea —5 euros por cada uno jugado—, que siempre viene bien para cubrir lo jugado, se ha convertido en una desgracia para un club de fútbol base de Avilés y en un fastidio para los compradores de las papeletas repartidas con el número 68.729, ya que no pueden cobrar sus 20 euros por participación. ¿La razón? Realmente están consignadas al 68.279, cuya bola no salió el 22 de diciembre, por lo que no tienen premio ninguno. Un caso que puede recordar al de Villamanín, donde se vendió un taco del Gordo sin respaldo de décimos detrás, 50 participaciones, pero con connotaciones muy diferentes.
Según explica en un comunicado difundido ayer en sus redes sociales el Rayo Villalegre, club que se siente perjudicado, en verano reservó «en la administración de loterías número 3 de Villalegre ‘El Manzano Dorado’, 10.000 euros en décimos de lotería para el sorteo de Navidad de 22/12/2025, del número 68.729, según el contrato de reserva firmado y sellado por esta administración», negocio que «encargó a la imprenta por ellos elegida los recibos de las participaciones que fueron vendidas por el club, a razon de 4 euros jugados». Hasta ahí, todo normal, ya que es el proceder habitual en todos los casos.
El 18 de diciembre, apuntan, hicieron efectivo el pago de 10.000 euros con el dinero recaudado de la venta de las papeletas, recibiendo de un empleado de la administración «la carpeta que, supuestamente, contenía los décimos de lotería con el número reservado, según contrato, y que el club recogió en la confianza que así era, sin más comprobaciones». El problema llegó cuando, al resultar premiado, se comprobó que los décimos son de otro número, el 68.279, por lo que las papeletas, con el 68.729, no tienen respaldo y, por lo tanto, no se pueden cobrar.
«Pese a haber intentado con la administración alguna respuesta satisfactoria a lo ocurrido, dado que el número reservado resultó premiado con una pedrea, no ha sido posible obtener su colaboración, alegando un error de ‘baile’ de un número del décimo en la redacción del contrato de reserva y en las participaciones impresas» y en el hecho de «no haberse percatado, ni vendedor, ni comprador, al momento de la entrega de los décimos, que no se correspondían con el número reservado». Por este motivo, el Rayo Villalegre «está estudiando la viabilidad de las acciones que pudiera adoptar por los perjuicios que se derivaran de estos hechos», ya que «considera que existe un perjuicio evidente, ya que hubo una reserva, un contrato y un pago por un número concreto que no fue entregado».
La entida deportiva pide a los poseedores de papeletas, en su mayoría padres o familiares de sus jugadores, que las conserven, «ya que podrían ser necesarias en caso de acciones legales o futuras gestiones», y anuncian total transparencia en el proceso. «Iremos publicando, tanto en nuestras redes sociales como en el tablón de anuncios del campo de fútbol, toda la información», transmiten.