La directiva del UD Gijón Industrial asegura que los problemas comenzaron tras el último repintado del firme, hace dos años, y solicita que se extienda una capa adherente; en Deportes animan a buscar emplazamiento cerrados los días de mal tiempo
Son muchos y variopintos los modos en que un mal tiempo intenso puede alterar la vida cotidiana. Ropa tendida empapada, contenedores volcados, árboles caídos, transportes públicos anulados… Y, también, eventos deportivos suspendidos. Algo que, para el Unión Deportiva (UD) Gijón Industrial, ya comienza a ser una costumbre invernal cuando la climatología se vuelve en su contra. Sin ir más lejos, el pasado viernes el club tuvo que suspender y aplazar otro partido, esta vez contra el Oviedo Benjamín, después de que las rachas de viento y la lluvia anegasen la pista de El Lauredal, que les sirve de terreno de juego principal. Un imprevisto natural que, unido a pátina de contaminación y a la pintura extendida en la última remodelación del equipamiento, hace que la adherencia en tales circunstancias sea insuficiente, y para cuya resolución la directiva pide al Ayuntamiento que tome medidas; algo que, de justicia es recordarlo, el Grupo Municipal de Podemos ya puso de manifiesto el 4 de enero, tras un incidente similar.
«Entendemos que lo de la lluvia no tiene solución, como les pasa a muchas pistas que sólo tienen techo, pero los problemas empezaron hace dos años, cuando repintaron la pista«, exponen desde el Unión. Hasta entonces, el que el firme fuese de puro y simple hormigón había compensado, mejor o peor, los efectos de esa combinación de agua y polución. Ahora, en cambio, «hay como una película de contaminación encima de la pintura que, cuando se moja, hace que mantener la vertical no sea fácil; muchos equipos, cuando vienen, se niegan a jugar en tales condiciones, y es algo lógico, porque no es nada seguro». Por ello, solicitan al Consistorio que actúe en consecuencia y trate de paliar el problema. Una acción que, aventuran en el club, «no sería demasiado costosa; podría bastar con extender una capa de material adherente, que mejore el agarre, y ya estaríamos listos«.
Precisamente desde la Concejalía de Deportes su titular, el edil del PP Jorge Pañeda, se ha pronunciado al respecto para detallar un poco más la situación. «Al ser solo una pista techada, y no un polideportivo, es difícil compensar los efectos de las lluvias; las lonas que se colocaron ayudan algo, pero si se dan vientos racheados, de poco sirven«, reconocía esta mañana, en declaraciones a miGijón. Y la posibilidad de cerrar los flancos del equipamiento utilizando chapas metálicas se descarta de todo punto, pues «no creo que ningún arquitecto firme un proyecto tan peligroso, que podría hacer que una de esa planchas saliese volando y causase una desgracia«. En cualquier caso, y sin cerrar la puerta a posibles medidas para compensar la falta de adherencia actual, Pañeda recuerda que, «en día con previsión de mal tiempo, siempre se puede contratar alguno de los espacios cerrados de la red deportiva municipal; es verdad que hay mucha demanda y que los plazos serían justos, pero se pueden encontrar fechas y horas».


