Las asociaciones cuestionan las declaraciones de Sanz Montes sobre las indemnizaciones a supervivientes de abusos por parte de la Iglesia y estudian posibles acciones judiciales

No es la primera polémica que toma al arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, como epicentro, pero sí la más reciente. Asociaciones de víctimas de abusos en el seno de la Iglesia han solicitado públicamente este martes al Papa León XIV el cese del arzobispo tras las críticas realizadas por el prelado al acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la Iglesia para la indemnización de las víctimas de pederastia eclesiástica. Las entidades consideran que sus declaraciones suponen un menosprecio hacia los supervivientes y han anunciado que valoran emprender acciones legales. La petición ha sido formulada por colectivos como la Asociación Nacional Infancia Robada (ANIR), que, a través de un comunicado, reclama el relevo del arzobispo “por sus continuas e insistentes declaraciones” en relación con las víctimas de abusos sexuales cometidos en el ámbito eclesial. La reacción se produce después de la publicación de un artículo de opinión de Sanz Montes en el diario ABC, en el que cuestiona el acuerdo Iglesia-Estado y lo califica como un “arma de distracción masiva”.
En dicho texto, el arzobispo critica que el Ejecutivo plantee un acuerdo vinculante con la Conferencia Episcopal Española y la Conferencia de Religiosos para fijar indemnizaciones económicas, con la intervención del Defensor del Pueblo en caso de desacuerdo. A su juicio, se trata de un esquema en el que “el Gobierno marca el precio, señala al pagador y elige al árbitro”, y que no responde a una política integral de atención a todas las víctimas de abusos sexuales. Las asociaciones de víctimas sostienen, por el contrario, que las palabras del arzobispo reflejan una actitud de negación y revictimización. En su comunicado, señalan que algunas de sus afirmaciones constituyen “un claro ejemplo de negacionismo” y denuncian lo que consideran una falta de respeto reiterada hacia quienes han sufrido abusos. También le acusan de mantener una “persecución constante” contra las víctimas y advierten de que determinadas conclusiones expresadas por el prelado podrían tener recorrido judicial.
Además de solicitar su cese, los colectivos reclaman a la orden franciscana (a la que pertenece Sanz Montes) una condena pública de sus declaraciones y la adopción de medidas disciplinarias. En el escrito recuerdan episodios anteriores protagonizados por el arzobispo y consideran que su perfil no es compatible con un cargo de responsabilidad dentro de la Iglesia. En paralelo, las asociaciones valoran positivamente la reciente recepción en Moncloa por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, enmarcándola en un gesto de reconocimiento institucional hacia las víctimas. Por su parte, Jesús Sanz Montes defiende en su artículo que la pederastia es una lacra que afecta a toda la sociedad y no exclusivamente a la Iglesia, y sostiene que esta ha asumido su responsabilidad moral mediante planes de prevención, atención y reparación.