El catedrático Javier Feito analiza los puntos más controvertidos de las oposiciones docentes que se celebrarán a partir de junio

La reciente convocatoria de oposiciones docentes en el Principado de Asturias, cuyo proceso selectivo comenzará el próximo mes de junio, mantiene una estructura prácticamente idéntica a la de convocatorias anteriores, según ha explicado Javier Feito, gerente de la academia Opositta, catedrático de Magisterio y doctor en Derecho. No obstante, el experto recomienda una lectura muy atenta del texto oficial, ya que incluye determinadas pautas que pueden inducir a error en la baremación y en la presentación de méritos por parte de los aspirantes.
“Aunque en esencia es como otros años, hay aspectos que pueden generar confusión y que conviene revisar con cuidado”, señala Feito. Uno de los puntos más relevantes tiene que ver con la acreditación de la experiencia docente previa en otros centros educativos. En este apartado, la administración aplicará de oficio la puntuación que cada opositor tuviera reconocida en su última participación en determinados procesos selectivos, concretamente los convocados mediante las resoluciones de 19 de marzo de 2015, 14 de febrero de 2019 y 14 de septiembre de 2021.
Sin embargo, Feito advierte de que no se reconocerá automáticamente la experiencia acreditada en procesos posteriores que no estén incluidos en esa relación, como los más recientes, convocados por las resoluciones de 9 de noviembre y de 19 de diciembre de 2022. “Eso implica que quienes participaron en esas últimas convocatorias no verán reflejada de oficio su experiencia, a pesar de haberla acreditado recientemente”, subraya.
Más allá de este aspecto, el gerente de Opositta lamenta que, una vez más, no se haya avanzado hacia una mayor transparencia en la evaluación. “Sería muy loable que las rúbricas de calificación fueran públicas y que las explicaciones sobre los casos prácticos fueran más precisas, pero se sigue haciendo como siempre y parece una guerra perdida”, afirma.
En términos generales, Feito considera que el proceso selectivo es claro y se ajusta a la legislación vigente. No obstante, identifica un punto especialmente problemático: la valoración de los títulos universitarios de Grado en relación con las antiguas diplomaturas. La convocatoria exige que, para que un Grado sea valorado como mérito cuando es distinto de la titulación alegada para el ingreso en el cuerpo docente, el aspirante acredite haber superado al menos el 50% de los créditos correspondientes al Grado.
Este requisito genera, según Feito, “serias dudas legales”, ya que nunca se da ese supuesto cuando una persona está en posesión de la diplomatura correspondiente. Además, la normativa excluye de valoración los títulos de Grado obtenidos mediante cursos de adaptación dirigidos a quienes ya poseen una titulación universitaria en las mismas enseñanzas, lo que puede dejar fuera a numerosos aspirantes.
“La redacción de este apartado es jurídicamente cuestionable y puede dar lugar a conflictos en la fase de baremación”, concluye Feito, que recomienda a los opositores revisar cuidadosamente su documentación y, en caso de duda, solicitar asesoramiento especializado antes de presentar sus méritos.