Las causas del suceso aún se están investigando, pero lo ocurrido requirió de un importante despliegue policial y de bomberos municipales, que lograron extinguir la incidencia sin que se produjesen heridos; decenas de testigos inmortalizaron el hecho
Estamos acostumbrados a considerar el coche como un elemento cotidiano; un recurso útil para ir de un punto a otro, relativamente fácil de manejar y cuya mecánica, salvo por las nociones básicas, para una mayoría es una gran desconocida. Por eso, solo los profesionales en la materia saben de la amplia lista de razones por las que un vehículo así podría romper a arder… Y todas ellas se están estudiando ahora para tratar de aclarar por qué, en la tarde de este miércoles, un turismo acabó en llamas, de forma sorpresiva, en la céntrica plaza gijonesa de El Humedal. Afortunadamente, el suceso no degeneró en heridos, pero sí regaló un espectáculo visual inmortalizado por decenas de testigos, y que a más de uno llegó a encoger el corazón. El Servicio de Bomberos de Gijón se encargó de extinguir el foco.
Según algunos de esos testigos, el suceso comenzó alrededor de las 20.19 horas. El coche en cuestión, de la marca alemana Mercedes, circulaba por El Humedal cuando, de pronto, empezó a arder. Su ocupante pudo abandonarlo a tiempo, pero las llamas no tardaron en envolver por completo, primero, y devorar, después, la sección frontal del vehículo, concentrándose en el motor. Por suerte, la reacción de los servicios de emergencias no se hizo esperar; agentes de la Policía Nacional y de la Local convergieron en el escenario del incidente, controlando el tráfico e impidiendo a los curiosos acercarse. Poco después llegaban los bomberos municipales, que tendieron líneas de ataque para sofocar el fuego. Fue cuestión de minutos que ese objetivo se consumase, y el turismo, una vez enfriado e imposibilitado para desplazarse por sus propios medios, fue remolcado lejos del lugar.


