El acuerdo, cerrado este jueves, introduce cambios en el modelo laboral médico, mejoras para los residentes y ajustes en atención primaria tras meses de movilizaciones

Los médicos asturianos y la Consejería de Salud del Principado han alcanzado este jueves un acuerdo que pone fin, al menos de forma inmediata, al conflicto laboral que había derivado en dos jornadas consecutivas de huelga, celebradas ayer y hoy, y que se suman a las movilizaciones iniciadas hace varios meses. El entendimiento llega tras intensas negociaciones y después de que el colectivo médico volviera a evidenciar su malestar en las calles de Oviedo. El acuerdo fue valorado públicamente por el Sindicato Médico del Principado de Asturias (SIMPA), cuyo secretario general, José Antonio Vidal, destacó que el pacto permite avanzar hacia un modelo laboral “más moderno, más europeo y más adaptado a la salud laboral y a la conciliación”. Entre los principales compromisos figura la puesta en marcha de medidas de flexibilidad organizativa que permitan reducir las jornadas excesivamente prolongadas, en particular las guardias de 24 horas seguidas, mediante fórmulas que se pilotarán y adaptarán a las necesidades específicas de cada servicio y unidad.
Uno de los elementos clave para desbloquear la negociación ha sido, según el sindicato, trasladar la planificación del nuevo modelo al ámbito de los servicios y unidades concretas, alejándolo de un enfoque exclusivamente directivo. Este planteamiento permitiría una mejor adecuación de los recursos humanos a realidades asistenciales muy diferentes entre sí y sienta las bases para un cambio progresivo del régimen laboral actual. El acuerdo incluye también una mejora significativa de las condiciones retributivas y laborales de los médicos residentes. Según explicó Vidal, Asturias pasa de situarse en la parte baja de la tabla nacional a ocupar el tercer puesto en retribuciones para este colectivo, solo por detrás de las comunidades insulares. El sindicato señala que esta medida supone un refuerzo para un colectivo considerado especialmente vulnerable dentro del sistema sanitario.
En el plano normativo, ambas partes han acordado blindar la aplicación de las leyes de ordenación de las profesiones sanitarias, clarificando las responsabilidades profesionales y reforzando el papel del médico como responsable del acto clínico. Asimismo, se impulsará de forma conjunta la aplicación del real decreto 402 para estudiar la posibilidad de establecer coeficientes reductores que faciliten la jubilación anticipada de la profesión médica y facultativa, iniciativa que deberá contar con el aval final del Ministerio de Seguridad Social. En atención primaria, el acuerdo contempla medidas específicas largamente reclamadas por el colectivo. Entre ellas, el abono de la manutención durante las guardias, la regulación de los desplazamientos para evitar el uso obligatorio del vehículo propio y la reducción de la presión asistencial mediante el ajuste de las agendas. En este ámbito, se establece una bajada del número de actos diarios de 43 a 38 y, de forma complementaria, la creación de mecanismos organizativos para atender la demanda no demorable sin generar demoras prolongadas en las citas.
El pacto llega después de que alrededor de medio millar de médicos se manifestaran este miércoles en el centro de Oviedo, en una protesta que evidenció el desgaste del conflicto y que se produjo tras una reunión previa sin acuerdo con la Consejería. Con el entendimiento alcanzado este jueves, ambas partes consideran abierto un nuevo escenario de diálogo que, según el sindicato, constituye “un acuerdo amplio y relevante dentro de las competencias de una administración autonómica”.