El objetivo es claro: atraer viajeros de alto poder adquisitivo y esquivar el turismo de masas

Visita Gijón/Xixón ha puesto el foco en el mercado chino como una de las grandes oportunidades de crecimiento del turismo internacional en los próximos años. Así lo explica su director, Daniel Martínez, que reconoce que se trata de un “mercado emergente” ya presente en España, pero todavía en una fase muy incipiente en destinos del norte como Gijón.
“Ya está situado en España, ya funciona, pero existe una necesidad, como con otros turistas internacionales, de descubrir cosas fuera de los tópicos de Madrid, Barcelona o Andalucía”, señala Martínez. En ese contexto, el director de Visita Gijón/Xixón subraya el atractivo diferencial del norte peninsular: “Si para ellos España es un destino exótico, el norte lo es todavía más”.
Martínez insiste en que el turista chino parte, en muchos casos, de un conocimiento muy limitado del mapa europeo. “Imagínate lo que puede ocurrir en la cabeza de un cliente que no conoce Europa, que no sabe posicionar en un dedo dónde está España”, apunta, antes de advertir de las dificultades específicas de este mercado. “Es un mercado muy difícil, sobre todo por la barrera idiomática y por cómo funciona su sistema turístico”.

En este sentido, deja claro que la estrategia no pasa por una promoción directa clásica. “Trabajar con el mercado chino es trabajar con intermediarios. Es muy difícil que tú entres de primeras y vayas a una feria en China como oficina de turismo. Se trabaja con mayoristas, con agencias receptivas en España que tienen lazos con operadores chinos y que te hacen de puerta de entrada”, explica. Un modelo que, según Martínez, responde a una estructura “20 o 30 años por detrás de lo que nosotros comercializamos turísticamente”, muy condicionada además por la censura gubernamental y por hábitos de consumo diferentes.
Aun así, Visita Gijón/Xixón ya ha comenzado a posicionarse. “Ya estamos ahí a tope”, afirma, aunque reconoce que todavía no existen cifras cerradas ni datos consolidados. “No sabría decirte números. Estamos tocando, analizando, viendo qué tipo de cliente puede encajar con el destino”.
Ese análisis es clave porque, según Martínez, dentro del mercado chino conviven perfiles muy distintos. “Tienes un turismo de masas, de autobuses a piñón, con bufets y comida china para que puedan consumir, que es justo lo que no queremos”, señala con claridad. Frente a ese modelo, Visita Gijón/Xixón apuesta por un visitante muy diferente: “Ese turista que ya ha visitado España y que no quiere comer comida hecha para chinos, sino vivir la experiencia, irse a Cimavilla a echar un culín”.
Se trata de viajeros que se mueven en grupos pequeños o en pareja, con alto poder adquisitivo y una mayor sensibilidad hacia la gastronomía, la cultura y el paisaje. Sin embargo, el reto sigue siendo grande. “No sabemos cuándo tienen vacaciones, cuántos días viajan… Es totalmente diferente a lo nuestro. Es una fase muy incipiente, pero interesante”, admite Martínez. Eso sí, deja claro el objetivo final: “No queremos la masificación del turista. Queremos dar con el tipo de cliente adecuado”.
Esta estrategia selectiva encaja con el modelo turístico que defiende el responsable de Visita Gijón/Xixón, también en otros ámbitos como el turismo de reuniones y congresos, una línea que la ciudad trabaja desde hace más de dos décadas. “Es una estrategia de 25 años, con recursos humanos, inversión y una relación real con las empresas a través del Club Empresa Turismo de Negocios, algo que otros destinos no tienen”, recuerda.
Todo ello se apoya, además, en un momento especialmente favorable en conectividad aérea. “Sin duda estamos ante la mejor oferta de vuelos de la historia de Asturias”, afirma Martínez, aunque matiza que la clave está en “mantener esa conectividad y lograr que la captación sea orgánica, que la gente venga porque vea que hay negocio y oportunidades”.
Finalmente, el director de Visita Gijón/Xixón rechaza que la ciudad esté saturada turísticamente. “El destino no está sobresaturado. Los datos son muy similares a los de 2019”, sostiene, al tiempo que lanza un mensaje claro: “La gestión turística no es solo promocionar, es saber gestionar lo que tienes en casa para evitar problemas que ya se están dando en otros destinos”. Un equilibrio delicado que Gijón quiere mantener también en su acercamiento a China: crecer, sí, pero con cabeza.