El 64% de la población asturiana se reconoce lectora en su tiempo libre y recupera los índices pospandémicos

El 66,2% de los encuestados por Conecta para la Federación del Gremio de Editores de España (FGEE) aseguran leer en su tiempo libre y sin más propósito que el del placer. Es un dato que confirma el crecimiento de la lectura como ocio con respecto al año pasado (65,5%), pero sobre todo descubre un incremento significativo de la lectura en la última década: el aumento de los lectores y lectoras frecuentes ha crecido en siete puntos porcentuales, desde el 59,2% a los datos que hoy ha presentado el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, en la librería madrileña Rafael Alberti, que acaba de celebrar 50 años de vida. La comunidad que más se dice lectora es Madrid, con un 72,8% y la población que menos aprecio tiene por la lectura es Extremadura, con un 59,8%.
A falta de la difusión de los datos definitivos, en el adelanto de la encuesta del Gremio de Editores encontramos que la población Asturiana lectora crece hasta el 64%. La cifra queda, un año más, por debajo de la media española, pero al hacer balance de la última década es significativo el avance del Principado, que en 2015 rondaba el 57%. Los encuestados en Asturias que aseguran leer por ocio son más que en 2024, sin embargo algo menos que los registrados en el año 2022. En la secuencia pospandémica, la lectura en el Principado creció sin encontrar freno en 2021 y en 2022, cuando se marcaron los registros más altos: el 64,1% y el 64,6%, respectivamente. Es el mayor registro de población lectora.
Estos datos recogidos en la encuesta de la FGEE coinciden con la que ha realizado el Ministerio de Cultura, publicada a finales del pasado mes de septiembre, sobre “Hábitos y practicas culturales en España”, y en la que la población asturiana figura como la tercera más interesada en la lectura (por detrás de Baleares y Madrid). En ese estudio de Cultura destaca un dato sobre el resto: la población de Asturias es la que más periódicos lee en España.
Otro dato muy significativo se encuentra en la conformación de la buena relación que existen entre la población asturiana y sus bibliotecas públicas. Pese a que todavía no se ha publicado el dato definitivo, el Principado de Asturias está entre las tres comunidades que con más frecuencia asisten a estos centros. En 2024, los asturianos y asturianas encuestados valoraron con un 8,4 sobre 10 (solo por detrás de Canarias, Cataluña y Aragón). En la encuesta del Ministerio de Cultura, el 21,9% de los encuestados de Asturias aseguró haber entrado en una biblioteca en el último año. Aquí, el sistema de bibliotecas de Cataluña están muy por delante del resto de comunidades: el 32,5% de la población catalana dijo acudir a la biblioteca.
Desde la FGEE aseguran a este periódico que la explicación al aumento de la masa lectora en España se debe a «las políticas a favor de la lectura, tanto en educación como en cultura, que se han ejecutado en la última década». Estas políticas, dicen los Editores, también han ayudado a reducir las diferencias lectoras que existían entre las comunidades autónomas. Desde la Federación también llaman la atención sobre la coincidencia entre los datos de facturación del comercio interior y el incremento del hábito lector. El perfil de lector en España sigue siendo el de una mujer joven, con estudios universitarios, que vive en un ámbito urbano.