«El respeturismo no es una moda: es la esencia del turismo de Asturias desde hace 40 años«

Asturias quiere seguir creciendo como destino turístico, pero hacerlo sin perder su esencia. Ese es el mensaje que sobrevuela las palabras de la viceconsejera de Turismo del Principado, Lara Martínez, durante la entrevista concedida a miGijón en el marco de Fitur, donde el Gobierno asturiano ha vuelto a insistir en un modelo basado en la sostenibilidad, el respeto al territorio y la calidad de la experiencia viajera.
Uno de los ejes sobre los que pivota esa estrategia es el concepto de ‘respeturismo‘, un término que, lejos de ser una moda pasajera o una etiqueta de marketing, conecta directamente con la identidad que Asturias ha construido como destino en las últimas cuatro décadas. “Le ponemos nombre a algo que lleva formando parte del turismo de Asturias desde hace 40 años”, explica Martínez, en referencia a la histórica marca Asturias Paraíso Natural.
Según la viceconsejera, aquella apuesta, que en su momento parecía “una locura en la que muy poca gente creía”, se asentó sobre una visión de largo recorrido que supo integrar el desarrollo turístico con las políticas medioambientales, la ordenación del territorio y la preservación de la identidad cultural. “Todo aquello pivotaba ya sobre el respeto: por el territorio, por las tradiciones, por lo que somos y por nuestro propio orgullo”, subraya.
Un turismo que sabe a dónde viene
El respeturismo, insiste Martínez, no se puede asociar a un punto concreto del mapa. No es una cuestión de corregir excesos en una playa, en un concejo o en una comarca determinada, sino una forma de acercarse al territorio. “Implica que quien nos visita sepa a dónde viene, qué hay aquí y qué se va a encontrar, y que nada le sorprenda”, señala.
Asturias, reconoce, vive tensiones puntuales en determinados momentos del año y en zonas muy concretas, pero el objetivo de la Consejería es trabajar para repartir los flujos turísticos tanto en el tiempo como en el espacio. “Para eso trabajamos, para que esos picos y esos valles se vayan igualando”, explica, enlazando directamente con otra de las grandes prioridades del Ejecutivo autonómico: la desestacionalización.
Más turismo internacional y estancias más largas
Los datos acompañan ese planteamiento. En la actualidad, cerca del 25% de las personas que visitan Asturias proceden del extranjero, una cifra que no solo refuerza la internacionalización del destino, sino que tiene un impacto directo en la sostenibilidad del sector. “El turista internacional viaja mucho fuera de temporada y suele hacer estancias más largas”, destaca Martínez.
Ese tipo de visitante permite que los negocios turísticos mantengan su actividad más allá de los meses punta de verano, Semana Santa o Navidad. “Cuando tienes clientes durante más meses, puedes tener un establecimiento abierto todo el año y que sea tu opción vital”, apunta. Internacionalización, desestacionalización, sostenibilidad y rentabilidad forman así un mismo engranaje, en el que también entran en juego variables como el gasto medio o la duración de las estancias.
“Todo va unido”, resume la viceconsejera. “Desde el Gobierno tenemos que trabajar en todos esos ámbitos: en la promoción, en la normativa y en que el sector empresarial sea sostenible”.
Japón y México: mercados que encajan con Asturias
Dentro de esa estrategia de apertura al exterior, Asturias ha buscado también diversificar mercados y explorar nuevos caminos más allá de los tradicionales emisores europeos. Una de las experiencias más destacadas del último año ha sido la presencia del Principado en la Expo de Osaka, en Japón, complementada con una agenda de trabajo en Tokio.
“El balance fue muy positivo”, afirma Martínez, que no duda en señalar al turista japonés como un perfil que encaja “perfectamente” con el respeturismo. “Es un viajero apasionado de las tradiciones, la cultura y el folclore. Cuando ven Asturias, les parecemos de otro planeta, en el buen sentido”, comenta.
Aunque se trata de un mercado amplio y costoso de trabajar, la viceconsejera defiende la necesidad de “ir abriendo vías de colaboración” con países que valoran exactamente aquello que Asturias puede ofrecer: autenticidad, paisaje, identidad y calma.
En esa misma línea se sitúa la apuesta por México, un país con el que Asturias mantiene, según Martínez, “una memoria emocional conjunta” y unas raíces compartidas que pueden traducirse en flujos turísticos. La relación histórica, cultural y también sentimental abre la puerta a un mercado emisor potente, sobre el que ya se está trabajando.
Planificar para descubrir otra Asturias
Preguntada por los aspectos a mejorar, la viceconsejera rehúye el discurso catastrofista y apuesta por una reflexión más profunda. “Es una cuestión del cristal con que se mire”, afirma. Uno de los elementos clave del respeturismo, recuerda, es la planificación del viaje.
Asturias, explica, es hoy más accesible que nunca, con conexiones de alta velocidad que permiten llegar a ciudades como Oviedo o Gijón en pocas horas. Sin embargo, eso no significa que todos los rincones del territorio estén a un paso. “Si quieres ir al suroccidente, a una cueva de quesos o a ver una fragua tradicional, tienes que saber que no lo vas a hacer en diez minutos”, advierte.
Lejos de verlo como un problema, Martínez lo presenta como una oportunidad para ampliar la experiencia. “Por el camino te encuentras muchas cosas. Asturias es maravillosa pases por donde pases”, señala, insistiendo en la necesidad de aumentar la estancia media y de animar a descubrir lugares menos habituales.
Eso sí, deja claro que el objetivo no es convertir la región en un destino de consumo rápido. “Asturias no es eso. Es un destino de consumo tranquilo, de calidad, de calma. Un lugar donde el tiempo parece durar más”, afirma.
Formación, idiomas y tecnología
Otro de los retos recurrentes del sector es el de la formación, especialmente en lo relativo a los idiomas. Martínez reconoce que es una preocupación compartida y recuerda que el Principado cuenta con el Aula Paraíso, una plataforma online que ofrece formación específica para profesionales del turismo, incluida la enseñanza de lenguas extranjeras.
Al mismo tiempo, apunta al papel creciente de la tecnología como aliada. “Dentro de poco tendremos herramientas que cubran ese vacío de una manera brutal”, señala, en referencia a los traductores automáticos y aplicaciones móviles que ya forman parte de la vida cotidiana de los viajeros.
“Hoy en día te puedes mover por Japón sin hablar inglés perfectamente”, comenta, poniendo como ejemplo su propia experiencia personal. La clave, insiste, es aprovechar esas herramientas sin renunciar a seguir mejorando la capacitación del sector.
Con esa combinación de identidad, planificación, respeto y adaptación a los nuevos tiempos, Asturias sigue construyendo un modelo turístico propio, alejado de la masificación y fiel a su manera de ser. Un camino que, como recuerda la viceconsejera, empezó hace 40 años y que hoy busca proyectarse hacia el futuro sin perder el norte.