Una exposición internacional respalda la Capital Europea de la Cultura 2031 y el Plan Estratégico Gijón 2025–2035
La exposición internacional “Asturias y Transilvania Hermanadas”, organizada por el Centro Cultural BALADA, se ha convertido en el primer respaldo cultural colectivo y explícito a la candidatura de Oviedo Capital Europea de la Cultura 2031 y al Plan Estratégico de Turismo Gijón 2025–2035. La muestra, comisariada por Julián Gabriel —conocido como el embajador de Transilvania en Asturias— reúne obras de artistas de Rumanía y España en disciplinas como la fotografía, la escultura y la pintura, y nace como una iniciativa internacional, participativa y ciudadana en apoyo a la capitalidad cultural.
Tras la inauguración celebrada entre el 5 y el 7 de enero, que congregó a cerca de un centenar de personas y registró una notable afluencia diaria de público, el Centro Cultural BALADA organizó el miércoles 21 de enero una visita guiada especial con los artistas en la Galería de Arte de la asociación Balada, y el jueves 22 de enero en la Sala de Exposiciones del Cibercentro La Lila, en Oviedo. Ambas muestras podrán visitarse hasta el próximo 5 de febrero.
Los actos contaron con la presencia de personalidades de Gijón, como María Caunedo, Alfonso Fernández, Inaciu Galán y Edu Pando, así como del Ayuntamiento de Oviedo, entre ellos Mario Arias, María Velasco, Javier Ballina y Zoe López, representante del proyecto Oviedo 2031, reforzando el respaldo institucional a esta iniciativa cultural de carácter internacional.
En un momento clave del proceso —ya que en marzo de 2026 se dará a conocer la lista de ciudades cuya candidatura será aceptada oficialmente—, estas exposiciones se consolidan como los primeros actos culturales internacionales del año en apoyo directo a la capitalidad europea y al plan estratégico gijonés.
La iniciativa parte de BALADA, entidad que representa a la comunidad rumana, la segunda población extranjera más numerosa de Asturias, y pone de relieve el papel activo de las comunidades residentes en la proyección cultural y europea del territorio. Durante las visitas guiadas, los propios artistas condujeron al público por las exposiciones, generando espacios de diálogo intercultural que culminaron con una degustación de productos típicos de Transilvania y un brindis simbólico con sidra y vinos tradicionales, reforzando los lazos culturales entre Oviedo y Gijón como ciudades abiertas, plurales y con clara vocación europea.



