El tiempo no da tregua a la comunidad y arranca la semana con una jornada marcada por fuertes lluvias que irán acompañadas en la tarde de intensas rachas de aire en zonas de montaña; la AEMET mantiene aviso amarillo por fenómenos costeros después de una jornada con 181 incidencias

No se espera que pase por Asturias con tanta intensidad como Ingrid, pero Joseph ya está aquí. Es el nombre que se le ha atribuido a la nueva borrasca que entra en la Península Ibérica por Galicia y que está dejando lluvias fuertes esta mañana en la comunidad. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) tiene activas para hoy una alerta amarilla —peligro bajo— por fenómenos costeros, con mar combinada del noroeste de 4 o 5 metros, hasta el mediodía, y por viento en zonas de montaña desde las 18 horas, con rachas de hasta 90 kilómetros por hora, que dejará de tener vigor en el suroccidente a la medianoche.
Mañana al mediodía volverá la alerta a la zona de costa por fenómenos costeros, que se mantendrán durante toda la jornada del miércoles. La lluvia que se espera para estos dos días no vendrá acompañada de temperaturas excesivamente bajas, con mínimas de 5 en la costa y de 2 en poblaciones de zona de montaña, sin pronóstico de nieve.
Joseph llega después de que Ingrid dejara en la jornada 181 incidencias entre ayer y esta noche, hasta las 8 horas, relacionadas con los fenómenos meteorológicos por costeros y vientos, según informa el Servicio de Emergencia del Principado de Asturias (SEPA), la mayor parte relacionadas con retiradas de elementos peligrosos y cortes y limpiezas de la red viaria. En total, se atendieron 3.723 llamadas.
Se trató de una jornada de mucho trabajo para los efectivos del SEPA en el que el Gobierno activó el Plan Territorial de Emergencias del Principado de Asturias (PLATERPA) en fase de alerta, que se mantuvo hasta las 8 horas de hoy, que se acompañó de un mensaje ES-Alert que hizo sonar por la mañana todos los teléfonos móviles de los habitantes del litoral, donde había aviso rojo. Ésta, previa a la emergencia, se decreta cuando existen informaciones que, por su evolución desfavorable, pudiesen generar emergencias donde tuviesen que aplicarse medidas de protección civil. El nivel 1, de los dos existentes en pre-emergencia, implica el seguimiento y análisis de las previsiones existentes y su evolución. La fase de alerta puede desembocar en una situación de emergencia o bien no evolucionar y producir la vuelta a la normalidad, como en este caso.