La escasez de oferta y el encarecimiento del alquiler ponen en riesgo el futuro de la ciudad

La escalada de precios del alquiler, la reducción drástica de la oferta de vivienda y la ausencia de una planificación urbanística a medio plazo están poniendo en jaque el futuro económico y social de Gijón. Una realidad que ha llevado a AgenciaLaPlaya a impulsar los Premios WeLoveGijón, una iniciativa con la que la firma quiere visibilizar el compromiso social de personas, empresas e instituciones de la ciudad y, al mismo tiempo, abrir un debate técnico sobre uno de los principales retos urbanos actuales. Se celebrarán el jueves 29 de enero a las 19 horas en el teatro de La Laboral. Así lo explica su socio fundador, César Nozal, que advierte de que el problema de la vivienda se ha convertido en una amenaza estructural para el desarrollo económico, el empleo y la cohesión social del municipio.
“No nos preocupa únicamente el precio de la vivienda, sino la inseguridad que viven miles de personas que están de alquiler y que no saben si, cuando finalice su contrato, podrán asumir una renovación”, señala Nozal. Una incertidumbre que afecta especialmente a la clase media, a personas con ingresos de entre 1.200 y 2.000 euros mensuales que no disponen de vivienda en propiedad y que se enfrentan a un escenario cada vez más complicado para poder seguir viviendo en la ciudad.
La situación, lejos de mejorar, apunta a agravarse a corto y medio plazo. Hasta hace apenas unos días, el mercado del alquiler en Gijón contaba con unos 420 pisos en oferta, una cifra claramente insuficiente para absorber la demanda actual. “Con todos los proyectos empresariales que se van a desarrollar en la ciudad —hospitales, universidad, ZALIA— se va a generar empleo directo. La pregunta es evidente: ¿dónde van a vivir esas personas?”, plantea Nozal. A su juicio, el crecimiento económico corre el riesgo de verse lastrado por la falta de vivienda accesible.
El problema tiene raíces profundas. Antes de la pandemia, el mercado inmobiliario gijonés llegó a contar con unas 5.000 viviendas en oferta. Tras el COVID, esa cifra se ha reducido de forma drástica hasta situarse en torno a las 1.200. Paralelamente, la demanda no solo no ha descendido, sino que ha aumentado. “Desde 2004 realizamos análisis periódicos y la demanda media trimestral era de 760 viviendas. En la actualidad estamos vendiendo unas 960 viviendas por trimestre, lo que supone una sobredemanda del 22%”, explica.
Menos oferta y más demanda han generado una presión constante sobre los precios, especialmente en el alquiler, expulsando de manera progresiva a quienes no pueden asumir ese encarecimiento. “Si no se incentiva el desarrollo de nueva oferta, el problema no tiene solución”, resume Nozal.
En este contexto, el socio fundador de AgenciaLaPlaya pone el foco en las políticas públicas de vivienda y en los instrumentos que podrían activarse en los próximos meses. El Gobierno central prevé movilizar hasta 7.000 millones de euros para impulsar la vivienda protegida, de los que 4.200 millones procederían del Estado y 2.800 de las comunidades autónomas. Asturias recibiría en torno al 2% de esa cantidad, fondos destinados a subvencionar hasta 600 euros por metro cuadrado para el desarrollo de vivienda protegida sobre suelo libre.
Este apoyo podría suponer un incentivo para los promotores, al cubrir parte del coste de ejecución material de las obras. Sin embargo, Nozal advierte de importantes obstáculos: la complejidad administrativa de la vivienda protegida, la falta de suelo finalista urbanizado y la ausencia de una estrategia común entre el Estado, la comunidad autónoma y los ayuntamientos. “Si no hay alineación entre administraciones, no se va a desarrollar nada”, afirma.
A ello se suma el factor tiempo. Incluso en el mejor de los escenarios, el desarrollo de suelo y la construcción de nuevas viviendas requieren entre cinco y seis años. “Aunque hoy se tomen decisiones, no veremos resultados reales hasta dentro de cinco años. La pregunta es qué va a pasar en Gijón y en Asturias durante ese periodo”, subraya.
Las consecuencias sociales ya empiezan a notarse. Nozal pone ejemplos concretos: trabajadores con salarios de 1.400 euros que se ven obligados a plantearse vivir fuera de la ciudad porque no pueden asumir alquileres que rondan los 700 euros mensuales. “Esto puede provocar desabastecimiento en determinados sectores, problemas de movilidad y una pérdida de población activa”, alerta. A su juicio, la fractura de la clase media es una de las señales más preocupantes de este proceso.
Para abordar este escenario, AgenciaLaPlaya impulsa una jornada técnica que reunirá a arquitectos, promotores, tasadores y expertos en urbanismo, gestión del suelo y análisis de datos, con el objetivo de debatir soluciones realistas. “Los problemas son evidentes; ahora toca encontrar respuestas desde el conocimiento técnico”, explica Nozal, que defiende la necesidad de evitar debates estériles y centrarse en propuestas viables.
La jornada culminará con la entrega de los Premios WeLoveGijón, concebidos como un reconocimiento a personas, empresas e instituciones que están contribuyendo a mejorar la ciudad desde distintos ámbitos. “Creemos que debemos devolver a la sociedad parte de lo que la sociedad nos da. Escuchamos cada día historias de esfuerzo y superación que merecen ser contadas”, señala.
Los premios quieren ser, además, un altavoz para esas iniciativas y una forma de cerrar la jornada con un mensaje positivo. “Queremos impulsar el crecimiento de la ciudad, pero un crecimiento que sea habitable, sostenible y socialmente justo”, concluye Nozal. “Si el desarrollo económico no va acompañado de vivienda accesible, estaremos comprometiendo el futuro de Gijón”.