SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF aprueban el texto del anteproyecto de ley negociado con el ministerio, que no firma CIG-Saúde, mientras que los sindicatos médicos siguen reclamando una norma propia y mantienen los paros, y Mónica García Gómez pone a Asturias de ejemplo

Fin de las guardias de 24 horas como norma general, que se sustituyen por guardias de duración inferior a 17 horas asociadas a descansos y libranzas obligatorios; una jornada máxima semanal de 45 horas, inferior al umbral europeo; la incorporación por primera vez un mecanismo de intervención ante situaciones de sobrecarga persistente; el reconocimiento al derecho de conciliación; o la actualización de la clasificación profesional, reconociendo la labor investigadora y docente como trabajo efectivo. Son algunas de las mejoras que, destacan desde el Ministerio de Sanidad, trae consigo el anteproyecto de ley del nuevo Estatuto Marco acordado esta mañana con los sindicatos SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF, todos los presentes en el ámbito de negociación a excepción de CIG-Saúde.
«Han sido muchas reuniones y un texto muy complejo que llevaba sin renovarse 22 años», expresó la ministra Mónica García Gómez. Habló de más de 60 encuentros en los últimos tres años, refiriéndose al mismo como «la reforma sanitaria más importante de lo que llevamos de siglo». «Este Estatuto no pertenece al ministerio: es un acuerdo colectivo construido con mimo desde el diálogo social», destacó la política de Sumar.
Fuera del acuerdo quedan los sindicatos médicos, no representados en el ámbito de negociación, que reclaman un Estatuto Marco propio y mantienen los paros semanales una vez al mes. Al ser preguntada, García Gómez mostró su «máximo» respeto por las movilizaciones y descartó mantener nuevos encuentros. «Nos hemos reunido más de 20 veces con los diferentes comités de huelga, más de 20 veces, o sea que también ha habido diálogo por esa parte. Además, todas sus reivindicaciones están recogidas en un capítulo propio, que no es un Estatuto propio como reclaman, pero es un capítulo propio», argumentó la ministra.
En una intervención junto a los sindicatos mayoritarios, sugirió a los sindicatos médicos ir al Congreso de los Diputados a presentar su Estatuto Marco propio o negociar con las comunidades autónomas. «Quiero recordar que hay una comunidad, que es Asturias, que ya ha negociado con su sindicato médico poner a día de hoy en marcha todas las reivindicaciones que están en el estatuto marco antes incluso de que se apruebe», añadió.
La ruta a seguir
Tras el acuerdo alcanzado en el ámbito de negociación, el antepoyecto del nuevo Estatuto Marco debe ser elevado en primera vuelta al Consejo de Ministros, que autorizará el inicio formal de su tramitación. A partir de ese momento, se solicitarán los informes preceptivos a los ministerios con competencias afectadas, entre ellos Hacienda, Economía, Función Pública y Seguridad Social, y se analizará en la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos (CDGAE). Una vez superada esta fase, se abrirá el trámite de audiencia e información pública, que permitirá a cualquier persona interesada formular alegaciones. Finalmente, el texto será aprobado en segunda vuelta por el Consejo de Ministros y remitido al Congreso de los Diputados para su tramitación legislativa.