Las obras, que se adjudicaron por un presupuesto final de más de 3,6 millones de euros y que avanzan «a buen ritmo», tienen un plazo de ejecución de dieciséis meses, de los que ya se han cumplido cinco, y podrían estar completadas a finales de año

Cinco meses después de que las primeras máquinas pesadas comenzasen a trabajar en la parcela que se extiende entre la avenida de La Camocha y la calle La Espinera, ya comienza a vislumbrarse lo que, en un futuro no demasiado lejano, llegará a ser el consultorio periférico de Vega-LaCamocha. En efecto, las obras ejecutadas por la empresa Proyecon Galicia, SA, avanzan «a buen ritmo», tal como ayer miércoles confirmó la consejera de Salud, Concepción Saavedra, en el transcurso de una visita al lugar. Tanto es así que la estructura, verdadero esqueleto del futuro equipamiento, podría estar completada «en los próximos días», lo que despejaría el camino para las restantes fases de una intervención que, en bloque, costará más de 3,6 millones de euros. Si los plazos actuales se cumplen, las labores constructivas concluirán dentro de once meses, a finales de este año; a partir de ahí, solo restará equipar el espacio, transformando esa cáscara vacía en lo que Saavedra asegura que será «un centro moderno, confortable y accesible».
Dicho centro dispondrá de plantas en altura, y una más subterránea, triplicando la superficie de aquel al que reemplazará. No en vano, dispondrá de 900 metros cuadrados útiles para ampliar los servicios, lo que permitirá crear una unidad de apoyo asistencial con una sala de nuevas tecnologías, otra de observación y tratamientos, y una más de extracciones polivalente con sus zonas de espera. Además, el diseño elaborado es apto para dar cabida a futuras ampliaciones. No obstante, hasta que esa eventualidad se pueda dar, por el momento la planta baja será la principal, incluyendo la zona de acceso y circulación, y el área de Administración, más amplia y con un despacho de atención para la ciudadanía. En cuanto al espacio destinado a la actividad asistencial, incluirá cuatro consultas de Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria, dos más que hasta ahora, con sus correspondientes salas de espera. Del mismo modo, en ese nivel estarán Pediatría, con dos consultas de Medicina y Enfermería, y una nueva consulta polivalente. Finalmente, este piso se completará con aseos públicos adaptados para personas con movilidad reducida, y con un baño específico para pacientes con ostomía.
En cuanto al área de Personal, de Servicios Generales y de Instalaciones, se ubicará en la primera planta, donde el espacio para profesionales se duplicará mediante la creación de dos salas independientes: una para descanso y otra para reuniones. En el caso del sótano, se destinará a aparcamiento de bicicletas y de vehículos del personal sanitario, contando para ello con dieciocho plazas reservadas para automóviles, incluyendo una para personas con movilidad reducida. Por último, se urbanizará la parcela justo frente al acceso principal, donde se habilitará un espacio abierto, en forma de plaza, que servirá de punto de encuentro. Allí confluirán todos los itinerarios peatonales del entorno. Además, se creará otra área de descanso, separada de la plaza por la vía de acceso al edificio. Todo ello estará conectado mediante una acera perimetral de protección; al mismo tiempo, se instalarán en el entorno nuevas ‘zonas verdes’.