La cuarta generación del histórico comercio gijonés impulsa una propuesta de moda juvenil y prepara un encuentro con clientas de toda España en octubre

Más de ocho décadas después de su fundación, El Caballo continúa escribiendo su historia en las calles de Gijón con una nueva protagonista. Carmen Vidal, representa la cuarta generación que, junto a su madre, Noemí González, se pone al frente de este emblemático comercio de moda, una aventura empresarial iniciada en 1941 por Fernando Vega, bisabuelo de la joven emprendedora. Con 27 años recién cumplidos, Carmen ha decidido dar un paso al frente con una nueva línea dirigida a un público más joven, una apuesta que nace de la experiencia digital de la tienda y de las demandas de sus propias clientas. “Nos pedían prendas más juveniles, así que en octubre me lancé con esa parte más casual y dirigida a chicas de mi edad”, cuenta a miGijón.
La nueva colección combina los precios asequibles, materiales de calidad y una propuesta fresca que busca conectar con quienes están empezando a construir su armario: “Intento que sigan siendo prendas buenas, con algodones y composiciones cuidadas, pero a precios más accesibles, porque la gente joven no puede invertir grandes cantidades”. La línea se completa con bisutería hipoalergénica y complementos pensados para un público que busca moda funcional y cercana.
En este relevo generacional también ha tenido mucho que ver las redes sociales. Y es que Carmen se incorporó en un principio a la tienda para impulsar la presencia digital del negocio y ayudar a su madre en plataformas como Instagram y TikTok. “Como chica joven, estoy todo el día en redes, así que la animé a lanzarse, y nos funcionó muy bien”, recuerda. Hoy, la venta online y los directos en redes se han convertido en uno de los principales canales del comercio. Lejos de competir con las grandes cadenas de ‘moda rápida’, El Caballo apuesta por la calidad, la producción nacional y la personalización. “Nosotras bordábamos bolsos y carteras desde hace más de diez años, mucho antes de que lo hicieran las grandes marcas». Pero sin duda, cuenta Vidal, ese trato familiar y personalizado es lo que más valoran sus clientas”.
Una comunidad que va más allá de la tienda

Esa cercanía ha derivado en una comunidad muy activa, que trasciende la compra online. El año pasado, Carmen y Noemí organizaron “El Encuentro”, una cita presencial con clientas llegadas de distintos puntos de España. “Vinieron unas 50 clientas de Barcelona, Madrid, Valencia o Burgos, y fue como una cena con amigas de toda la vida”, recuerda la joven. Tras el éxito, la segunda edición ya está en marcha y con fecha: el 10 de octubre. La idea es repetir el formato de convivencia, con cena tipo cóctel, espectáculos y música, en una localización aún por desvelar. “Este año esperamos bastante más gente y queremos hacerlo algo todavía más vistoso”, adelanta Carmen. Las ganas, sin duda, están ahí, y es que muchas de sus clientas ya han confirmado que repetirán en Gijón y tienen reservados hoteles y transporte. Todo ello casi diez meses antes de la cita, lo que refleja que esa gran familia está cada vez más comprometida.
Porque aunque representa la generación más joven, Carmen tiene claro qué quiere conservar del legado familiar: el trato cercano y el producto de calidad: “Eso es lo que nos diferencia, hablar con cada clienta, explicarle medidas, colores, cómo le quedará la prenda. Ese trato es lo que la gente agradece”. Al mismo tiempo, la joven empresaria trabaja en el diseño de productos propios, especialmente en marroquinería, para ofrecer piezas exclusivas, “queremos tener modelos que no tenga nadie más y seguir apostando por fabricar en España”.