La Gran Reserva 60 desata un incendio de sabor

Sirenas. Humo. Gente mirando hacia dentro con el móvil en la mano. Durante unos segundos, parece que el local de Pikiti (C. Trinidad, 6, Gijón) está ardiendo de verdad. La puerta abierta, la cocina envuelta en una nube espesa y un calor que golpea la cara como una ola. No hay llamas visibles, pero el ambiente es el de un incendio recién declarado. Alguien pregunta si hay que llamar a los bomberos. Otro responde que no, que eso lleva así desde hace días.
Porque el fuego no es un accidente. Es la nueva hamburguesa. Desde que Pikiti empezó a trabajar en la Gran Reserva 60, el local vive en combustión permanente. La parrilla no baja de temperatura, la mantequilla chisporrotea como si hubiera tocado metal incandescente y el olor a carne madurada se cuela hasta la calle. Lo que parece un conato de incendio es, en realidad, el ensayo general de la burger con la que la casa se presenta al Campeonato “Mejor Hamburguesa de España 2026”.
La escena se repite servicio tras servicio. En cocina, el ritmo es frenético. 180 gramos de vacuno madurado durante 60 días entran en contacto con la plancha y todo empieza a crujir. El pan brioche se tuesta al límite, el queso trufado se derrite como lava, la mantequilla ahumada libera un aroma que recuerda más a brasas que a cocina doméstica y las patatas paja coronan el conjunto como si fueran restos de un incendio controlado. El tomate fresco intenta poner calma. No lo logra.
“Esto no se apaga”, comenta alguien entre comandas. Y no es postureo. La Gran Reserva 60 no es una hamburguesa amable ni discreta. Es intensa, profunda, pensada para comer despacio mientras el calor sube. Asdrúbal lo explica sin rodeos: “Participamos en el concurso con una hamburguesa que representa nuestra esencia: sabor intenso, producto de calidad y una combinación única. Es una burger pensada para sorprender, para disfrutarla despacio y para que cada bocado marque la diferencia”. Traducido al lenguaje del local: más fuego, menos concesiones.
La reacción del público confirma la teoría. Hay quien entra alertado por el humo y se queda por el sabor. Quien sale diciendo que “esto quema” y vuelve a la semana siguiente. Nadie pide una versión suave. Aquí se viene sabiendo a lo que se expone.
Pikiti figura entre los establecimientos asturianos que compiten este año en el campeonato nacional, un evento donde el voto popular decide quién avanza y quién se queda por el camino. En una comunidad con nivel alto y mucha competencia, la estrategia es clara: no pasar desapercibidos. No enfriar el discurso. No bajar la llama.
Así que no, no hay incendio. O sí. Depende de cómo se mire. Lo que está claro es que en Pikiti el fuego está declarado… y nadie tiene intención de sofocarlo.
El incendio que hoy se vive en Pikiti no surge de la nada. El local ha ido ganando presencia en el circuito nacional de hamburguesas en los últimos años, con participación confirmada en algunos de los principales certámenes del país. En 2025, Pikiti Burger fue incluida oficialmente entre los 35 establecimientos asturianos que participan en el campeonato “Mejor Hamburguesa de España”. En paralelo, también ha formado parte del ecosistema de festivales burger que han pasado por Gijón, como The Champions Burger, el mayor evento itinerante de hamburguesas gourmet en España, celebrado en la ciudad en 2024 y 2025. Su presencia como propuesta local le ha permitido competir frente a algunas de las marcas más reconocidas del panorama nacional y testar su producto ante miles de asistentes.