Gijoneses critican el barrizal en que se ha convertido el lugar después del desmontaje del parque de atracciones de Navidad; la Asociación Vecinal de Laviada pide comprensión y recuerda que «en uno o dos meses, una vez replantado, volverá a estar bien»
Nunca llueve a gusto de todos… Y, precisamente, hay mucho de eso, de lluvia, en la última polémica vecinal que se ha desatado en Gijón. Porque, en los últimos días, se cuentan por decenas las voces de vecinos y visitantes que se han alzado para criticar el estado que presenta la sección este del ‘Solarón’. Aquella en la que, hasta mediados de enero, se ubicó la pista de patinaje sobre hielo. La presencia durante casi un mes de dicho elemento -la estrella del parque de atracciones de Navidad que operó desde comienzos de diciembre-, su posterior desmontaje y el agua caída en las últimas semanas han vuelto a convertir la sección este del lugar en un auténtico lodazal. La misma dinámica se repite año tras año, aunque es justo recalcar que finaliza tras las labores de replantación que el Ayuntamiento ejecuta después de la retirada de la carpa. Sin embargo, eso no ha impedido a varios críticos pedir su traslado a una zona asfaltada, reivindicación que, por expeditiva, no cuenta con el apoyo del presidente de la Asociación Vecinal de Laviada.
«Es lamentable el estado en que han dejado el suelo, lleno de barro y totalmente inutilizable para quienes vivimos cerca«, protesta Sonia, llegada a Gijón hace varios meses y, desde entonces, vecina e la ‘zona cero’ en cuestión. Esta joven emigrante, de orígenes ítalo argentinos, es una de las varias que se ha posicionado en defensa de una actuación municipal que ponga coto a ese deterioro periódico. Una cruzada a la que también se ha sumado Emilio F.; de hecho, el de este último es un testimonio con más arraigo, pues hace casi dos décadas que habita en Laviada. Precisamente por eso trata de ser prudente, y matiza que «no estamos hablando de un problemón, pero sí de algo que afea la zona hasta que se vuelve a plantar hierba, y que podría evitarse; en Gijón tenemos muchas plazas y explanadas asfaltadas en las que se puede colocar una pista de hielo, y no pasaría esto«. A esa última apreciación se han unido no pocos de quienes han brindado su testimonio, como Carlos B., quien no tiene «nada en contra de la atracción, que está muy bien para que los guajes disfruten; es solo que se podría llevar a un sitio más adecuado, que no quede hecho cisco por el goteo de agua y el paso de la gente«.
«Esto es como lo del Albergue Covadonga, o lo de la Semana Negra: a nadie le apetece tenerlo cerca de casa»
Florencio Martín, presidente de la Asociación Vecinal de Laviada
¿Qué piensan de todo esto en la Asociación Vecinal del barrio? Bien, es seguro que cada integrante tendrá su propia opinión, pero la del presidente, Florencio Martín, es tajante… Y no destaca por estar alineada con la de quienes han emitido quejas. «Esa zona se estropea todos los años, pero se echan semillas y en un par de meses queda igual que estaba«, recuerda, preguntándose sinceramente «a quién puede molestarle; ahí no hay nada, no es el parque canino, y sí, queda feo durante un tiempo, pero en seguida vuelve a ser lo que era«. De ahí que Martín ahonde en ese punto invitando a que «esa gente que protesta se pregunte si quiere que nos quedemos sin pista. ¿Vamos a dejar a los niños, y a los o tan niños, sin atracciones de Navidad en sus vacaciones porque nos molesta ver el barro durante dos meses?«. Y remata su testimonio sugiriendo que, «cuando nos quejemos, lo hagamos con un poco de sentido; si el Ayuntamiento no replantase, y el barrizal quedase donde está todo el año, pues claro que tendríamos que decir alfo, pero si a alguien de verdad le molesta algo como esto, que es temporal y sabemos que todos los años se repara, quizá debería ir al oculista«.
No obstante, en el fondo de las palabras del presidente vecinal de Laviada hay otro elemento a tener en cuenta, y que bebe de esa tan manida conducta humana de querer disfrutar de los eventos, pero sin tenerlos cerca, para que no molesten. «Eso es lo que hay de fondo; que nadie lo quiere al lado«, aventura, cuando se le pregunta por el posible traslado del parque de atracciones de Navidad a un área asfaltada. Y, tirando de hemeroteca reciente, Martín alerta de que ha habido ejemplos muy cercanos en el tiempo; algunos, verdaderamente dramáticos, como es el caso de los usuarios del Albergue Covadonga. «Llevamos años con ellos al lado, y no tenemos problemas, pero se planteó el traslado, y a nadie le apetecía que se los pusiesen junto a su casa«, explica. Incluso, en el plano de lo lúdico, cree que se está dando una dinámica semejante con la búsqueda de un emplazamiento para la Semana Negra. Y es que, como detalla tirando de los titulares recientes, «en La Calzada no la quiere ni Dios, pero es que tampoco la quieren en Poniente, ni en El Molinón… Eso sí, para ir todos nos apuntamos; esto del ‘Solarón’ es lo mismo. No le encuentro base a la protesta«.
Algo hay que criticar, verdad? 🙂