Aunque aún no se ha hallado el marco jurídico que apuntale la medida, el Gobierno la contempla como posibilidad; el anuncio llega un día después de que el BOPA anunciase ayer la tramitación de otro de tales centros de almacenaje en Mora Garay

Aun situado en esa delicada ambivalencia entre el respeto a la ley y la atención a las peticiones vecinales, el Ayuntamiento de Gijón parece tener claro que las quejas de sus ciudadanos contra la proliferación de parques de baterías en el concejo deben ser, de un modo un otro, satisfechas. Y puede, y solo ‘puede’, que ya se haya vislumbrado una fórmula para ello. Según ha declarado esta mañana el portavoz municipal, Jesús Martínez Salvador, el Ejecutivo estudia la posibilidad de recurrir a una moratoria que limite temporalmente la instalación de dichos centros de almacenamiento cerca de áreas habitadas. Cierto que, por ahora, solo es una línea de trabajo más, que todavía carece de la cimentación jurídica necesaria, pero en el Consistorio no ocultan su confianza. Máxime cuando ayer, apenas veinticuatro horas después de que la alcaldesa, Carmen Moriyón, reafirmase dicho compromiso, el Boletín Oficial del Principado (BOPA) anunciase la tramitación energética de uno de tales parques, que se construirá en el Polígono de Mora Garay.
En esencia, y pese a que no se conocen los detalles, esta acción seguiría la tónica de la aplicada hace dos años sobre las licencias para nuevas viviendas de uso turístico (VUT). Se trataría no tanto de impedir la instalación de los parques, como de retrasarla hasta que se defina un marco legislativo claro al respecto, una responsabilidad que está en manos del Principado. No obstante, aunque esperanzado, Martínez Salvador no ha renunciado al realismo durante su comparecencia de hoy. «Hasta ahora no hemos encontrado el armazón jurídico necesario que nos permita motivar adecuadamente la moratoria», ha admitido; de hecho, semejante táctica tendría que ir de la mano de una modificación del Plan General de Ordenación (PGO). Aun así, en el Consistorio confían en poder anunciar la medida con todo lujo de detalles «próximamente», una vez esté atada, y bien atada. Y en círculos municipales se espera que, de ser así, cuente con un amplio respaldo en el Pleno, pese a las lógicas diferencias entre los distintos grupos políticos.

Como se ha mencionado anteriormente, están siendo días de cal y de arena en lo referente a los parques de baterías. Y es que ayer la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies alzaba la voz para denunciar la aparición en el BOPA de la tramitación energética para crear otro en el Polígono de Mora Garay, en la parroquia gijonesa de Tremañes, que estará dotado de cuatro contenedores… A pocos metros de viviendas. Para la organización en cuestión, obrar así implicará peligros como «una exposición excesiva a campos electromagnéticos, que aumenta el riesgo de leucemia en adultos, cáncer de mama o cerebral, y que afecta por igual a hombres y mujeres». Eso, por no hablar de la potencial posibilidad de «una fuga térmica o de un incendio»; en el caso de que se produjese esa última incidencia, se podrían emitir sustancias «irritantes, corrosivas y tóxicas», perjudiciales para la salud de personas, animales y plantas del entorno. De ahí el llamamiento de la Coordinadora a que el Principado dé marcha atrás y paralice la proliferación de tales espacios. Cabe señalar que, a finales de 2025, había proyectados 83 parques en Asturias; de ellos, trece en Gijón.