«Regular las viviendas de uso turístico no va contra nadie, sino a favor de un turismo de calidad y sostenible para Asturias», expresa su vicepresidente Fernando Corral

El decreto aprobado el lunes por el Consejo de Gobierno que regula las viviendas vacacionales y de uso turístico (VUT), que obliga a los propietarios a recepcionar a los huéspedes, sin la posibilidad de poner dispositivos en la vía pública en los que recoger las llaves, establece un tope de 8 plaza se impone contar con un sistema de monitorización de ruido, entre otras exigencias, es del gusto de OTEA. La patronal hotelera y hostelera asegura, en palabras de su vicepresidente, Fernando Corral, que el texto definitivo «es el resultado del diálogo y del trabajo conjunto con el Principado, y supone un paso importante para poner orden en el sector, aportar seguridad jurídica y combatir la oferta ilegal». De hecho, recuerda que la entidad participó activamente durante meses en las reuniones de trabajo y en el proceso de elaboración de la normativa, aportando propuestas técnicas y defendiendo la necesidad de una regulación «valiente, inmediata y consensuada».
Corral asegura que «regular las viviendas de uso turístico no va contra nadie, sino a favor de un turismo de calidad y sostenible para Asturias», y valora que la norma refuerce los controles, eleve los estándares de calidad y establezca un marco claro de competencia, con buenas palabras para el trabajo de la consejería y de la viceconsejería de Turismo durante estos meses. Considera el decreto necesario para ordenar el crecimiento del sector, mejorar la calidad de la oferta y garantizar la convivencia con la población residente.