La Guardia Civil captura a los presuntos autores de un intento de robo de cable perpetrado en enero entre la estación de Barredos y el paso elevado del Pozo Carrio; los agentes sorprendieron a los acusados antes de que pudiesen llevarse el botín

Es recurrente que la palabra ‘cobre’ aparezca en los titulares de prensa vinculada a actividades ilícitas. No es de extrañar, si se piensa en el alto valor que dicho material puede llegar a alcanzar en el mercado. Eso sí, los últimos que, en Asturias, han tratado de beneficiarse del robo del mismo se han quedado con las ganas… Y, de paso, entre rejas. Tal como confirmaba este miércoles la Guardia Civil, cuatro personas fueron detenidas a finales del pasado mes al intentar sustraer hasta 300 metros de cable de cobre de la línea férrea que conecta Gijón con Laviana. Los presuntos ladrones, que fueron puestos a disposición del Tribunal de Instancia de Laviana, cuentan con numerosos antecedentes por delitos contra el patrimonio, y se enfrentan a penas elevadas; en este caso, se valieron de diversas herramientas para tratar de consumar su delictiva misión.
Según lo relatado por el instituto armado, los hechos se produjeron en torno a la medianoche del 22 de enero. La tranquilidad del turno nocturno quedó rota cuando un testigo alertó a la Benemérita de que había varias personas cerca del apeadero de Barredos, en el término municipal de Laviana… Y que, aparentemente, estaban sacando cable de las conexiones que proveen de energía a la infraestructura ferroviaria. Una patrulla del servicio de Seguridad Ciudadana salió de inmediato hacia el lugar indicado y, efectivamente, sorprendió a cuatro individuos, todos hombres, junto a dos vehículos, propiedad de dos de ellos. Bastó una rápida inspección para encontrar una cizalla y una sierra de arco, útiles a menudo empleados en el robo de cable. Así que, con todas las alarmas activadas, los uniformados se lanzaron a peinar cada metro de la vía… Y no tardaron en hallar las pruebas que necesitaban.
Asistidos por personal técnico del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), los agentes de la Guardia Civil fueron localizando, una tras otra, varias tapas de alcantarilla levantadas y, en las proximidades de varias de ellas, segmentos de cable de cobre para telecomunicaciones cortados. Por si no bastase con eso, antes de llegar al paso elevado del Pozo Carrio se encontraron otra cizalla y un hacha de tamaño medio. Con todos esos elementos en su poder, el instituto armado procedió a arrestar a los cuatro sujetos, y a ponerlos a disposición de la Justicia.