Europa exige una protección real frente al despido improcedente y cuestiona el sistema vigente en España

El modelo de compensación por despido improcedente en España podría enfrentarse a uno de sus mayores cambios en décadas. El llamado despido restaurativo ha ganado protagonismo tras la aprobación de una Proposición No de Ley en el Congreso y, especialmente, por las advertencias reiteradas del Consejo de Europa, que considera que el sistema español no ofrece una protección suficientemente eficaz a los trabajadores despedidos sin causa justificada.
En la actualidad, cuando un despido es declarado improcedente, la normativa permite a la empresa elegir entre readmitir al trabajador o extinguir la relación laboral mediante una indemnización tasada de 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades. Se trata de un esquema uniforme que no fue modificado por la reforma laboral de 2022 y que, según los organismos europeos, no siempre repara el daño real sufrido por la persona afectada.
“El sistema actual parte de una idea de igualdad formal que, en la práctica, genera grandes desigualdades”, explica Adrián Rivas, letrado asturiano en Servanda Abogados. “No tiene el mismo impacto un despido para un trabajador joven que para alguien de 55 años con pocas opciones de recolocación, y sin embargo la indemnización se calcula del mismo modo”.
El concepto de despido restaurativo, impulsado por el Comité Europeo de Derechos Sociales, se apoya en el artículo 24 de la Carta Social Europea, que reconoce el derecho a una protección efectiva frente al despido injustificado. La propuesta plantea abandonar el modelo rígido de indemnización y avanzar hacia una compensación ajustada a las circunstancias personales y al perjuicio concreto causado.
“Lo que se busca es que la indemnización tenga un efecto reparador real”, señala Rivas. “Factores como la edad, la situación económica, el entorno laboral o incluso el lugar de residencia podrían influir en la cuantía, algo que hoy en día no se tiene en cuenta”.
De prosperar esta línea, dos trabajadores despedidos en condiciones similares podrían recibir compensaciones diferentes en función de su situación individual. El Estatuto de los Trabajadores seguiría distinguiendo entre despido procedente, improcedente y nulo, pero el cálculo económico dejaría de ser automático.
Aunque por ahora no existe una reforma concreta sobre la mesa, el debate ya está abierto. “No hablamos de un cambio inmediato, pero sí de una advertencia clara a las empresas: despedir sin causa puede tener consecuencias más graves en el futuro”, concluye el abogado. El despido restaurativo se perfila así como uno de los ejes del próximo debate laboral en España.