El proyecto iniciado en Ibias en 1985 suma hoy varias tiendas en Gijón y ha sido distinguido con premios como la Miga de Oro Asturias y reconocimientos nacionales al oficio panadero

La empresa Pan de Ibias, fundada por los hermanos Manuel y Baldomero Méndez en 1985 en el concejo asturiano de Ibias, ha consolidado en las últimas décadas una presencia significativa en Gijón y en el mercado regional de panadería tradicional.
El trabajo continuo de Manolo Méndez, quien desde sus primeros años participó en el oficio del pan utilizando métodos tradicionales heredados en su familia, propició un gran crecimiento. Desde Ibias, donde repartía pan en su vehículo entre aldeas rurales, hasta la creación de una red de puntos de venta en la ciudad de Gijón, su trayectoria empresarial ha estado marcada por largas jornadas, constancia y dedicación.
Las tiendas de Pan de Ibias se concentran en la ciudad de Gijón, donde la empresa ha desarrollado una red de establecimientos repartidos por distintos barrios y ejes comerciales. Los puntos de venta están ubicados en zonas como Avenida del Llano, Avenida de Galicia, Avenida de la Costa (en dos emplazamientos), Avenida de la Constitución, Avenida Schulz, calle Brasil, calle Consuelo Busto y calle Magnus Blikstad, lo que permite una presencia cercana y accesible en buena parte del casco urbano.
La historia de Pan de Ibias se remonta a las raíces campesinas de la familia Méndez en Ibias, donde la molienda de cereales y la elaboración del pan eran actividades cotidianas. El conocimiento heredado permitió a los fundadores abrir la primera panadería en San Antolín de Ibias, conocida en sus inicios como Panadería La Cancela, antes de trasladar la expansión hacia la costa asturiana.
La empresa ha mantenido una filosofía centrada en la masa madre, la harina local y fermentaciones lentas, apostando por la calidad y la fidelidad al proceso tradicional frente a las técnicas industriales. Este enfoque ha sido clave para diferenciar sus productos en un mercado competitivo.
El recorrido de Manolo y su equipo ha convertido a Pan de Ibias en un ejemplo de empresa arraigada en su territorio y en la cultura del pan artesanal. Para quienes conocen su historia personal, la construcción del negocio representa no solo un logro empresarial, sino también una marca de identidad familiar y de superación constante. Su trayectoria ha sido avalada en los últimos años por distintos premios y reconocimientos del sector panadero, que han reforzado su proyección regional y nacional. Entre ellos destaca la obtención de la Miga de Oro Asturias, un galardón que distingue la calidad del producto y el respeto por la elaboración tradicional, así como su inclusión en selecciones y rankings nacionales de panaderías de referencia en España. Estos reconocimientos sitúan a la empresa gijonesa entre los proyectos más valorados del sector artesanal, respaldando un modelo basado en la masa madre, las fermentaciones lentas y la fidelidad al oficio.