El partido de Abascal se dispara y toma la llave del Gobierno aragonés

Con el 86 % del escrutinio completado, los resultados provisionales de las elecciones autonómicas en Aragón consolidan un escenario de victoria insuficiente del Partido Popular y de fuerte crecimiento de Vox, que se confirma como socio imprescindible para la formación del próximo Gobierno autonómico.
El PP se mantiene como primera fuerza con 110.882 votos, el 35,83 %, lo que supone un retroceso de 0,74 puntos respecto a 2023. En términos de representación, los populares obtienen 26 escaños, dos menos que en las anteriores autonómicas y lejos de la mayoría absoluta fijada en 34 diputados, lo que les obliga a buscar apoyos para gobernar.
El PSOE vuelve a ser el gran damnificado de la noche electoral. Con 72.409 votos (23,39 %), los socialistas pierden 5,7 puntos y se quedan en 19 escaños, cuatro menos que en 2023. El resultado deja al partido sin margen para articular una alternativa de gobierno y confirma un claro retroceso del bloque progresista.
La principal subida corresponde a Vox, que alcanza los 49.633 votos, el 16,03 %, con un incremento de 4,08 puntos respecto a las últimas elecciones. Este avance se traduce en 13 escaños, seis más que en la legislatura anterior, consolidando a la formación como actor clave del próximo Ejecutivo. La suma de PP y Vox alcanza los 39 diputados, una mayoría absoluta holgada que despeja la incógnita aritmética, pero refuerza la dependencia política del PP respecto a su socio.
También destaca el crecimiento de Chunta Aragonesista, que logra 35.290 votos (11,40 %), con una subida de 5,79 puntos, y pasa de tres a seis escaños, convirtiéndose en la fuerza más sólida a la izquierda del PSOE. Izquierda Unida–Movimiento Sumar mantiene un diputado con 11.064 votos (3,57 %), mientras que Aragón Existe baja al 2,53 %, con 7.855 votos y dos escaños.
Por el contrario, el espacio a la izquierda del PSOE se hunde: Podemos-AV se queda en el 1,16 %, con 3.613 votos, y pierde toda representación parlamentaria. Tampoco obtiene escaños el PAR, confirmando la desaparición del centro político tradicional en las Cortes de Aragón.
Con el recuento muy avanzado, la tendencia parece ya clara: el PP gana sin crecer, Vox se afianza como socio decisivo y la izquierda queda fragmentada y sin opciones de gobierno. A la espera del resultado definitivo, el escenario apunta a una legislatura marcada por pactos obligados, menor margen de maniobra para el partido ganador y un Vox con un peso determinante en la orientación política del próximo Gobierno de Aragón.