
¿A que ustedes no ponen cara a los ‘jefazos’ y ‘jefazas’ de las charangas? Este año hemos querido darles un especial protagonismo porque, aunque el peso del trabajo es de todos, ellas y ellos son los que ponen un poco de orden a tanta locura antroxera y quieran o no ‘cortan el bacalao’ charanguero

Unos aseguran que «lo importante ye pasalo bien». Otros son como una familia, que ha ido creciendo al surgir entre ellos las flechas del amor, como diría la cantante Karina. Algunos se vieron sobrepasados por el número de personas que se unieron al jolgorio: «Esto fue la hecatombe, pasamos de ser 23 a 53». En los que todos coinciden es que pertenecer a una charanga es como un compromiso, una forma de vida, un «subidón», aseguran.
Este año se unieron con uñas y dientes para pedir que les dejaran ensayar de una vez. Dejaron tambores y turutas en el suelo de la Plaza Mayor y con un comunicado alzaron su voz. Y menos mal, porque, sin ellos, poco Antruxu disfrutaríamos.
Aquí les dejamos al descubierto a los que por votación o devoción se encargan cada año de contar sus ‘cositas’ a la que suscribe. ¡Vamos, que les hemos quitado la mascarita, las plumas y los ‘brillibrilli’! Ahí van.













