Pérez Ordieres defiende el carácter «participativo, colorido y crítico» del Carnaval gijonés y pide que «dejen en paz a los vecinos»

La portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Gijón, Carmen Eva Pérez Ordieres, ha salido al paso de la polémica generada en torno a la imagen de la Sardina del Antroxu y ha pedido a los críticos de la Sardina ‘religiosa’ que «dejen en paz a los vecinos y vecinas» y permitan que la ciudad disfrute de una de sus celebraciones más emblemáticas.
La controversia estalló tras la difusión de una recreación digital de miGijón de la figura carnavalera ataviada con indumentaria religiosa, lo que ha provocado un intenso debate entre quienes apelan a la libertad de expresión y la tradición satírica del Antroxu y quienes consideran que supone una ofensa a los sentimientos religiosos. La presentación oficial de la Sardina este martes, confirmando el diseño adelantado días antes, ha avivado aún más la discusión y ha motivado reacciones políticas, como la de la vicealcaldesa, Ángela Pumariega, que ha solicitado cambios en la caracterización, y la de Sara A. Rouco, de Vox Gijón, que ha definido el traje como «burla innecesaria»
En este contexto, Pérez Ordieres ha defendido el carácter histórico del Antroxu gijonés como una fiesta «participativa, colorida y crítica… como ha sido siempre». «Que les dejen disfrutar de una fiesta que es más suya que ninguna otra», reclamó, en alusión a la ciudadanía.
La portavoz socialista fue especialmente crítica con la postura del PP, socio de gobierno. «Este gobierno municipal ya ha privatizado casi todo el ocio al servicio de intereses particulares. ¿Ahora también quieren convertir al Antroxu al blanco y negro de antaño? ¿O están pensando en volver a prohibirlo?», preguntó de forma retórica.
Para Pérez Ordieres, en lugar de alimentar controversias, el equipo de gobierno debería centrarse en los problemas reales de la ciudad. «Si no pueden buscar soluciones para los problemas de la ciudad al menos que no inventen problemas», zanjó. La portavoz socialista concluyó su intervención con un mensaje conciliador: «Feliz Antroxu a todos y todas».