UGT aplaude la inversión y los salarios prometidos, pero CCOO alerta de destrucción de empleo y «depredación» del comercio de proximidad

La futura implantación de la multinacional estadounidense Costco en Asturias, tras su aprobación como Proyecto de Interés Estratégico Regional, ha abierto un claro choque sindical entre las dos principales organizaciones del territorio. Mientras UGT valora positivamente la inversión por su impacto laboral, CCOO rechaza frontalmente el proyecto al considerar que perjudicará al tejido comercial local y no aporta valor económico real.
El secretario general de UGT Asturias, Javier Fernández Lanero, ha defendido la llegada de la compañía por su potencial de generación de empleo. Según ha señalado en declaraciones remitidas a los medios, el proyecto supondrá la creación de más de 200 puestos de trabajo, con condiciones salariales que, asegura, se sitúan por encima de la media del sector.
Lanero considera que esta iniciativa puede marcar un precedente positivo en el ámbito laboral. “Valoramos positivamente que se generen más de 200 puestos de trabajo con la llegada de Costco, que además anuncia salarios bastante por encima de la media del sector”, ha afirmado. A su juicio, esta apuesta empresarial debería servir de referencia para otras compañías del comercio, incentivando una mejora general de las condiciones laborales.
Desde UGT también subrayan que esta posición favorable no implica renunciar a la defensa del pequeño comercio. El dirigente sindical ha instado a las administraciones a reforzar las políticas de apoyo económico al sector minorista, con el fin de que pueda adaptarse a las nuevas formas de consumo y a la creciente competencia de las grandes superficies.
La visión de CCOO, sin embargo, es radicalmente distinta. El sindicato ha difundido un posicionamiento muy crítico en el que cuestiona tanto el impacto económico del proyecto como su consideración estratégica para el futuro de Asturias.
En su análisis, la organización sostiene que el establecimiento de la multinacional no constituye una inversión industrial ni un motor para nuevas iniciativas económicas. Aseguran que el proyecto no añade innovación ni valor añadido al territorio y advierten de que podría destruir empleo en el pequeño comercio del concejo de Siero, al que califican como especialmente vulnerable ante la competencia de grandes cadenas internacionales.
CCOO también pone en duda la calidad del empleo que generará la empresa. Según los datos que maneja el sindicato, la mayoría de los puestos creados por la compañía en España son no cualificados, lo que, en su opinión, limita el impacto positivo sobre el mercado laboral asturiano.
Además, la organización critica la decisión política de declarar la iniciativa como proyecto estratégico, interpretándola como una medida que responde más a intereses locales que a una planificación económica global para Asturias. Frente a ello, defienden un modelo basado en la protección del comercio de proximidad y el refuerzo de la economía local, en línea —señalan— con las políticas que están adoptando numerosas ciudades europeas.