Una propuesta de Sumar plantea reconocer al artista puertorriqueño por los lazos históricos entre América Latina y Asturias y por su oposición al “modelo de odio y exclusión” de Trump

Benito Antonio Martínez Ocasio, más conocido como Bad Bunny, podría convertirse en Hijo Adoptivo de Asturias. Al menos así lo recoge la propuesta que Movimiento Sumar Asturies presentó este lunes y que ha instado al Gobierno del Principado a iniciar los trámites para concederle esta distinción. No sería la primera vez que el puertorriqueño pasara por el Principado. Aún permanece reciente su actuación en 2018 en el parque Hermanos Castro de Gijón, dentro del festival Gijón Life. Un paso por la región que también estuvo rodeado de polémica después de que el artista denunciara públicamente que no había sido atendido en un salón de uñas de la capital asturiana “por ser hombre”.
Más allá de esos episodios, la iniciativa -impulsada por el coordinador de la formación y diputado en la Junta General, Xabel Vegas– defiende que el reconocimiento tendría un fuerte componente simbólico. Según el dirigente, “Asturies no se entiende sin América Latina” y existe “una deuda impagable” con los pueblos latinoamericanos que acogieron a miles de asturianos y asturianas en momentos de emigración forzada. Desde la formación sostienen que Bad Bunny representa en el siglo XXI los valores de esa conexión histórica. En palabras de Vegas, el artista “ha plantado cara al racismo institucional, ha defendido la dignidad de los migrantes frente al ICE de Trump y ha puesto en valor el orgullo de ser latino”. Asimismo, consideran que su figura actúa como contrapunto al “modelo de odio y exclusión” atribuido al expresidente estadounidense Donald Trump.
Para la entidad, la distinción enviaría un mensaje político y cultural claro: frente a quienes, a su juicio, refuerzan políticas de cierre de fronteras y deportaciones, Asturias apostaría por reconocer a quienes “construyen puentes y defienden la diversidad cultural y los derechos humanos”.