Un convenio de colaboración entre ambas entidades hace de la instalación de El Natahoyo un recurso pedagógico de referencia para estos jóvenes a través de visitas educativas, talleres y actividades adaptadas a las distintas edades

Los jóvenes que participan en los grupos de infancia y adolescencia de Mar de Niebla podrán disfrutar del Bioparc Acuario de Gijón como un aula viva para descubrir la biodiversidad marina, comprender la importancia de los ecosistemas y reflexionar sobre la necesidad de su conservación. Un convenio de colaboración entre ambas entidades convierte a la instalación de El Natahoyo en un recurso pedagógico de referencia, incorporando al Acuario de forma estable a los itinerarios educativos de los grupos, favoreciendo aprendizajes significativos que conectan el conocimiento científico con valores como el respeto, la responsabilidad ambiental, el cuidado de lo común y la ciudadanía activa. Así, se desarrollarán visitas educativas, talleres y actividades adaptadas a las distintas edades.
«Ambas instituciones entienden la divulgación ambiental como una herramienta esencial para sensibilizar a las nuevas generaciones ante los retos ecológicos actuales. El contacto directo con los espacios expositivos y el acompañamiento de profesionales especializados facilitan una comprensión cercana y accesible del medio marino y de los impactos de la actividad humana», apuntan desde el Acuario. «Coinciden, además, en que la educación ambiental no solo transmite conocimientos, sino que también genera conciencia crítica y fomenta actitudes comprometidas desde edades tempranas. Por ello, este convenio apuesta por el aprendizaje experiencial como motor de transformación personal y social», añaden tras la firma del convenio con Mar de Niebla, colectivo al que el acceso a recursos pedagógicos de calidad es clave en su trabajo diario con la infancia y la adolescencia, especialmente en contextos de mayor vulnerabilidad.