El centro , cuya construcción se prevé que finalice este mes de mayo, echará a andar con la oferta completa de Segundo Ciclo de Infantil, e impartiendo de entrada cuatro años de Primaria; desde la Asociación Vecinal aún no se ha valorado la decisión

Nuevo giro de timón en el futuro del colegio público (CP) de Nuevo Roces, el centro académico aún en construcción que se ha erigido en nuevo punto de fricción entre los vecinos del citado barrio gijonés, y el Gobierno del Principado. Tal como trascendía ayer viernes, la Consejería de Educación ha desterrado las previsiones de entrada en servicio más pesimistas, y ha anunciado que el equipamiento -cuyas obras concluirán, presumiblemente, en mayo, tras sufrir varios retrasos- estará plenamente operativo «en dos años«. A priori, no parece un mal margen, toda vez que desde la Asociación Vecinal temían que ese plazo se expandiese hasta seis, dejando, advirtieron a comienzos de esta semana, a «toda una generación de niños sin poder estudiar» en dicho colegio. No obstante, por el momento se desconoce qué valoración de esa decisión hacen los lugareños, que ayer participaron en una asamblea para decidir qué acciones reivindicativas llevar a cabo, y presentar un borrador de calendario de movilizaciones.
A tenor de lo trasladado por el área autonómica que preside Eva Ledo, la actividad lectiva arrancará con la oferta completa del Segundo Ciclo de Infantil, que abarca de tres a seis años; con el Primer Ciclo de Primaria, que engloba los dos primeros cursos, y con el tercero y quinto. Nada que ver, en definitiva, con la intención original de la Consejería, que preveía empezar con los dos primeros cursos de cada etapa, tal como sucedió en los restantes centros públicos inaugurados en Asturias. Siempre según lo dicho desde Educación, el cambio de postura ha estado motivado, fundamentalmente, por criterios pedagógicos, pero también por los argumentos esgrimidos por los vecinos. En ese sentido, por lo que respecta a Infantil, se ha prestado atención a la necesaria conciliación familiar para el alumnado menor de ocho años.
En cuanto a los cursos de Primaria, se ofrecerán por ser los de comienzo de un ciclo educativo, de modo que su puesta en marcha no entrañaría perjuicio alumno para los estudiantes. Muy diferente a lo que sucede con los cursos pendientes de incorporar a este bautismo de fuego, el cuarto y el sexto de Primaria, que se han dejado en suspenso a tenor de que sus alumnos ya están matriculados en otros centros -fundamentalmente, de Contrueces-, y a mitad de ciclo, por lo que un cambio de centro podría entrañar no pocos trastornos de adaptación académica y social. Para estos últimos, sigue sobre el tapete la habilitación de un servicio de transporte escolar hacia y desde los colegios en cuestión.