Este grupo de hackers ejecutaba ataques de ‘denegación distribuida de servicios’ para saturar un sistema o servicio digital con un volumen anormal de peticiones, impidiendo que funcione con normalidad; por ahora, hay cuatro arrestados

Que se desarrolle en las sombras, habitualmente de forma escurridiza y contra un enemigo casi siempre invisible no significa que la cruzada contra la delincuencia digital no se cobre muchas y notables victorias. Y este domingo ha trascendido otra de ellas. La Guardia Civil ha informado de la detención, en Ibiza y Móstoles, de otros dos de los principales miembros del grupo de hackers español ‘Anonymous Fénix’, arrestos que se suman a los de otras dos grandes figuras del mismo, realizadas el año pasado en Oviedo y en Alcalá de Henares. Según fuentes del instituto armado, este grupo habría ejecutado los denominados ataques de ‘denegación distribuida de servicios’ (DDoS, por sus siglas en inglés) contra diversas entidades, desde partidos políticos y Ministerios, hasta instituciones públicas de variada índole. En este operativo ha sido crucial la labor del Centro Criptológico Nacional.
Para aquellos legos en cuestiones digitales, la DDoS es una forma de ciberataque mediante la cual se satura un sistema o servicio digital determinado, enviando al mismo un volumen anormal de peticiones y, de ese modo, impidiendo que funcione con normalidad. En último término, el objetivo que se persigue cumplir es dejarlo fuera de servicio temporalmente, dificultando o bloqueando el acceso de los usuarios legítimos hasta que se restablece su capacidad operativa. Con dicha estrategia en mente, ‘Anonymus Fénix’ comenzó su andadura en abril de 2023, y el grupo pronto se reveló especialmente activo en la red social X y en la plataforma de mensajería instantánea Telegram, en las cuales difundían noticias e información contra instituciones españolas y de diferentes países de Sudamérica. Aquellos fueron sus pasos iniciales.

El éxito cosechado llevó a la organización a volverse más ambiciosa. A partir de septiembre de 2024 sus miembros incrementaron la actividad y, de hecho, iniciaron una campaña de reclutamiento de voluntarios, con el objetivo de perpetrar ciberataques contra dominios relevantes. La DANA que asoló Valencia abonó el campo para su momento de máximo esplendor; tras el desastre, que se cobró la vida de 238 personas, los hackers consiguieron atacar con éxito diferentes sitios webs de la Administración Pública, justificando que estas últimas eran «responsables de la tragedia». No obstante, para entonces ya hacíaa tiempo que la Guardia Civil estaba tras ellos; sus agentes identificaron a los máximos responsables del grupo hacktivista, el administrador y el moderador, a los que detuvo en mayo de 2025 en Asturias y Madrid. La información obtenida entonces permitió averiguar la identidad de otros dos integrantes, detenidos a mediados de este mes de febrero. Paralelamente, el perfil de X y la cuenta de YouTube del grupo han sido intervenidos judicialmente, y su canal de Telegram ha sido clausurado.