La Asociación Nieve y Montaña de Asturias acusa a la Dirección General de Deportes de reducir intencionadamente la velocidad de remontes y alerta de una temporada marcada por cierres y malestar

La tensión aumenta en torno a la gestión de la estación invernal de Valgrande-Pajares en la recta final de la temporada 2025-2026. Concesionarios, clubes de esquí, la Asociación de Vecinos de El Brañillín y la Asociación de Turismo de la Montaña Central, integrados en la Asociación Nieve y Montaña de Asturias, han remitido un nuevo comunicado conjunto en el que cargan duramente contra la Dirección General de Deportes (DGD). En el escrito, los firmantes denuncian lo que califican como un «engaño» en la prestación de los servicios y hablan abiertamente de una «estafa colectiva» al considerar que las condiciones anunciadas al inicio de la campaña no se han cumplido. El principal foco de crítica se sitúa en la telecabina, cuya velocidad -aseguran- ha sido reducida de forma intencionada.
Según detallan, el trayecto está realizándose en torno a ocho minutos y medio cuando técnicamente podría completarse en poco más de cuatro minutos y medio. Esta ralentización, sostienen, ha deteriorado la imagen de modernidad con la que se presentó la instalación y ha provocado colas significativas, especialmente durante el puente de Carnaval. Desde la dirección del complejo se habría trasladado como explicación una supuesta elongación del cable del remonte y la necesidad de proceder a su ajuste. Sin embargo, los colectivos firmantes rebaten ese argumento y recuerdan que se trata de un fenómeno habitual y previsible en este tipo de infraestructuras, especialmente en sus primeros años de funcionamiento, por lo que no debería afectar a la operatividad ordinaria.
Las críticas se extienden también a la silla de debutantes de Brañillín, que estaría funcionando a velocidad mínima, lo que, a juicio de los usuarios, perjudica especialmente a los esquiadores principiantes y proyecta una imagen negativa del complejo. El comunicado enumera además otros problemas acumulados a lo largo del invierno, como el cierre reiterado de remontes clave -entre ellos los telesquís del Tubo y Fuente la Reina o la cinta de debutantes en cota superior- y un número elevado de jornadas sin actividad pese a existir condiciones de nieve. De los 71 días potencialmente esquiables, la estación habría operado con normalidad en 45, poco más del 60%, una cifra que los denunciantes consideran muy inferior a la de complejos vecinos de la cordillera.
Los firmantes cuestionan la gestión diaria de la Dirección General de Deportes y señalan que los incidentes registrados esta temporada en varias estaciones del entorno evidencian que «otra gestión pública es posible y necesaria». A su juicio, la actual situación responde a «improvisación» y «falta de previsión», en una campaña que, pese a contar con nieve abundante y afluencia de esquiadores asturianos, leoneses, gallegos y portugueses, no ha estado -afirman- a la altura de las expectativas generadas.