Su llegada acompañado, las presentaciones entre dirigentes y los comentarios de pasillo le sitúan como posible apuesta del núcleo duro de Monchu García

El tradicional homenaje al fundador del Sindicato Minero SOMA, Manuel Llaneza, celebrado este domingo, volvió a convertirse en una cita de alto voltaje político para el socialismo asturiano. Sin embargo, más allá del recuerdo al histórico dirigente obrero, el acto dejó una lectura clara en clave interna: la puesta de largo del doctor Manuel J. Vallina-Victorero como posible favorito dentro del proceso que el PSOE de Gijón mantiene abierto para definir su futuro liderazgo municipal.
Su presencia no pasó desapercibida. Vallina fue, de hecho, uno de los nombres más repetidos durante toda la jornada y la auténtica comidilla en los corrillos del partido. Acompañado por la secretaria de Economía de Gijón Ana Puerto y por el secretario general Monchu García, fue interpretada por muchos militantes como un movimiento cargado de intención política. Ambos se encargaron de presentarle a numerosos integrantes del partido, insistiendo en que le saludaran y facilitando contactos, en una escena que varios asistentes interpretaron como una clara señal de respaldo interno.
El homenaje contó con una nutrida representación socialista, encabezada por el secretario general de la FSA-PSOE y presidente del Principado, Adrián Barbón, junto a cargos orgánicos e institucionales del partido en Asturias. Como suele ocurrir en esta cita, el acto reunió a distintas sensibilidades del socialismo asturiano, lo que lo convierte en un escenario especialmente observado para medir equilibrios y gestos políticos.
En ese contexto, la presencia de Vallina fue leída como algo más que una asistencia institucional. En el PSOE gijonés se da por hecho que ha finalizado el proceso de consultas y contactos impulsado por la dirección local para perfilar posibles candidaturas a la Alcaldía. Aún quedan reuniones por delante y no hay decisiones tomadas, pero la figura del doctor Vallina empieza a ganar peso en las quinielas internas.
El acto sirvió así para alimentar los rumores sobre quién puede convertirse en la apuesta del aparato local. La visibilidad concedida a Vallina, el acompañamiento recibido y el interés que despertó entre cuadros y militantes refuerzan la percepción de que su nombre está cada vez más presente en el tablero socialista gijonés.
La jornada dejó también una anécdota que contribuyó a reforzar su perfil público. Durante el evento, Vallina tuvo que intervenir para atender a una mujer mayor que sufrió una bajada de tensión en el lugar donde se celebraba el homenaje, en el cementerio civil de Mieres. El doctor actuó con rapidez y asistió a la afectada hasta que la situación quedó controlada, un episodio que fue muy comentado entre los asistentes y que añadió un componente humano a su presencia política.
Más allá de los gestos y las interpretaciones, el PSOE de Gijón mantiene oficialmente abiertas todas las opciones. El proceso interno continúa y no se esperan decisiones inmediatas, pero el acto de este domingo dejó una imagen que muchos consideran significativa: la irrupción pública de Vallina en un escenario simbólico para el socialismo asturiano y rodeado de figuras relevantes del partido.
En política, los mensajes rara vez son casuales. Y en el homenaje a Manuel Llaneza, entre discursos, recuerdos y conversaciones de pasillo, una idea se repetía con insistencia: la carrera por el futuro del PSOE gijonés sigue abierta, pero el doctor Vallina ya ha empezado a ocupar un lugar destacado en ella.
En el plano profesional, Manuel J. Vallina-Victorero Vázquez es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Oviedo y cuenta con un máster en Bioética por la Universidad de Murcia, además de haber completado diversos posgrados universitarios en el ámbito sanitario. Actualmente ejerce como profesor de Anatomía Humana en la Facultad Universitaria de Enfermería de Gijón y es jefe del servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Área V del Servicio de Salud del Principado. Dentro del PSOE gijonés forma parte de la actual ejecutiva local, donde ocupa la Secretaría de Salud y Bienestar Social, y su nombre ya había aparecido en quinielas internas en procesos anteriores, una trayectoria orgánica que, unida a su perfil profesional, explica que vuelva a situarse ahora en el foco del debate interno.